CATALUÑA/ Los profesionales dudan del texto final sobre Innovación de la AP y Salud Comunitaria porque lo consideran inconcreto

br

Comisiones Obreras pide que se posponga la aprobación y Metges de Catalunya lo tacha de “plan idílico” sin garantía presupuestaria

Camfic defiende la puesta en marcha de la iniciativa, mientras Semergen Cataluña teme por la identidad del médico de familia

| 2009-10-18T18:03:00+02:00 h |

C. Ossorio

Barcelona

Tras más de dos años, desde que en marzo de 2007 se iniciara su elaboración, el Plan de Innovación de Atención Primaria y Salud Comunitaria de Cataluña, también conocido como ‘Plan Oxígeno’, ha sido al fin aprobado por el consejo de Dirección del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut).

Aunque no se presentará de forma oficial hasta el 26 de noviembre, los profesionales de la salud no han tardado en manifestar sus reticencias, como cabía esperar. “En muchas ocasiones hemos dicho lo que pensábamos acerca de este plan, y desde el principio los médicos hicimos una petición formal ofreciendo nuestra participación para elaborarlo, pero se hizo caso omiso”, apunta Antoni Gallego, secretario general de Metges de Catalunya (MC).

Plan “idílico”

Si bien desde este sindicato consideran que el plan “está lleno de buenas intenciones”, temen que resulta “demasiado idílico” y sospechan que sea inviable a la hora de ponerlo en práctica, pues contempla muchas situaciones de forma poco clara y olvida otras. La otra cuestión es que, según Gallego, “no hay ningún tipo de garantía presupuestaria, no se habla de números”. Así, explica que hablan por primera vez de la cápita, que se establece como eje vertebrador del presupuesto, pero considera que hay territorios en Cataluña con una densidad de población muy baja y unas necesidades estructurales “altísimas”. Por el momento no tienen previsto ningún tipo de acción, simplemente han transmitido este mensaje a la consejera de Sanidad, Marina Geli, y ahora esperarán a ver cómo resuelven las deficiencias. “Si realmente quiere implicar a los profesionales médicos en esta cuestión, debería haber autorizado algo que llevamos pidiendo hace dos años, que son las juntas facultativas para enlazar con los profesionales a través del Gobierno territorial de Salud”, concluye Gallego.

Desde Comisiones Obreras, único sindicato presente en el Servicio Catalán de Salud junto a UGT, han pedido que se aplace la aprobación de este plan, debido a que se introdujeron modificaciones a última hora que no han sido correctamente analizadas.

Están de acuerdo con MC en que el texto contiene numerosas inconcreciones y opinan que, según está redactado, podría generar inequidades en el sistema y en las condiciones laborales de los profesionales. “Desconfianza” es el primer sentimiento que el redactado final del plan transmite al vicepresidente de Semergen Cataluña, Francisco Brenes. A su juicio, el médico de atención primaria deja de ser el eje de la atención médica, cuyo ritmo será marcado desde el hospital. “En este aspecto perdemos bastante identidad”, matiza.

Considera que es un plan ambiguo que, si bien defiende que los médicos de familia tengan más autonomía, “parece que es sólo en teoría, porque los presupuestos estarán condicionados a los gastos que quiera generar el hospital”.

Dolors Forés, presidenta de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (Camfic) opta por valorar la aprobación de este plan “participativo y de máximos” de forma optimista. “Celebramos que haya visto la luz y, aunque algunos aspectos se han quedado por el camino, apuesto por que se ponga en funcionamiento y sobre la marcha se vaya modificando”, declara, insistiendo en la importancia de que este plan pretende intervenir no sólo en la primaria sino en el resto de las estructuras de la comunidad.