l El reto pasa por comparar de forma efectiva los resultados de cada laboratorio
| 2010-03-18T19:14:00+01:00 h |

C. Ossorio

Barcelona

La proteómica está desarrollando un papel troncal en enfermedades como el cáncer, puesto que sus aproximaciones descifran exactamente qué es lo que ocurre a nivel celular. Así, será crucial para el desarrollo de nuevos biomarcadores, pero en la actualidad el problema radica en que se está generando una cantidad ingente de datos en experimentos de alto rendimiento, cuya calidad intrínseca no se puede verificar debido a que no hay herramientas suficientes para ello.

Así lo explicó a GM Juan Pablo Albar, coordinador del Instituto Nacional de Proteómica (ProteoRed), en el marco de su última reunión de trabajo celebrada en el Centro de Investigación del Cáncer en Salamanca. “Nosotros afortunadamente estamos participando en la iniciativa de estandarización en proteómica bajo el auspicio de la Organización del Proyecto Proteoma Humano (HUPO), para generar herramientas bioinformáticas que permitan comparar resultados y experimentos”, señaló.

Durante esta reunión se evaluaron los resultados de varios experimentos multicéntricos. En concreto, el grupo de trabajo 2 (de recogida y manejo de muestras) de Proteored, mediante el esfuerzo colaborativo de los 20 laboratorios que lo forman, y con participación de otras instituciones europeas, presentaron los resultados de un estudio en el que tenían que identificar proteínas humanas que habían colocado de forma artificial en distintas proporciones y en diales diferentes en un lisado de proteínas provenientes de bacterias. “Hemos intentado reprocesar los resultados de todos los laboratorios, tratando de aislar el sesgo que producen los datos crudos de cada uno, y nos hemos encontrado con que no podemos captar todos los resultados, precisamente por las características heterogéneas que cada equipo de espectómetro de masas genera”, declaró.