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Gaceta Médica Madrid | jueves, 10 de marzo de 2016 h |

Con motivo del Día Mundial del Riñón 2016, que se celebra cada año a nivel mundial el 10 de marzo, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha acogido un encuentro organizado por la Sociedad Española de Nefrología en el que ha reunido a un panel de expertos médicos que han abordado la importancia de prevenir las enfermedades renales en la población infantil como medida para evitar los daños renales en adultos.

En el marco de la campaña global ‘Enfermedad renal y niños. Actúa pronto para prevenirla’, la presidenta de la Sociedad Española de Nefrología, Mª Dolores del Pino, ha señalado que “las enfermedades renales afectan a millones de personas en todo el mundo, entre ellos muchos niños que podrían estar en riesgo de enfermedad renal en una edad temprana. Por lo tanto, es crucial fomentar y facilitar la educación, la detección temprana y un estilo de vida saludable en los niños para luchar contra el aumento del prevenible daño renal y facilitar el tratamiento de los niños con trastornos congénitos y adquiridos de los riñones”.

Prevención ante los diferentes tipos de enfermedad renal

Es cierto que existen causas congénitas que dan lugar a la aparición de enfermedades renales, pero en este punto, cobra especial relevancia la prevención encaminada a detectar la enfermedad en estadios precoces en los que el establecimiento de medidas adecuadas puede impedir su progresión. Según ha explicado Víctor Manuel García, presidente de la Asociación Española de Nefrología Pediátrica, “esto ha mejorado notablemente en nuestro país en los últimos decenios mediante la introducción de los estudios ecográficos realizados in útero, la presencia universal de pediatras en nuestros Centros de Salud y la introducción de Unidades de Nefrología Pediátrica en la mayoría de los hospitales españoles”.

En los casos en los que la enfermedad es adquirida, existen numerosas medidas que pueden llevarse a cabo para ralentizar su progreso. Así, el cuidado de la alimentación y el fomento del ejercicio físico diario pueden ayudar en gran medida a prevenir el desarrollo de enfermedades renales en la población infantil. Nuestra alimentación es básica para el funcionamiento de nuestros riñones, y una alimentación inadecuada puede desencadenar enfermedades como diabetes o hipertensión, principales causas del desarrollo de enfermedades renales. “Es llamativa la sustitución de la actividad física diaria por el uso y abuso de las distintas “maquinitas” de las que nuestros niños son tan expertos” ha señalado García Nieto, quien ha añadido que “el aumento del sedentarismo y el aumento de la obesidad infantil caminan de manera paralela y preocupan en extremo a la comunidad pediátrica”. Es fundamental que los niños realicen, al menos, 30 minutos de ejercicio diario para prevenir las enfermedades renales, entre otros muchos tipos.

La enfermedad renal crónica, un daño irreversible en muchas ocasiones

Según ha explicado Alicia Gómez, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica, “para la mayoría de los niños, la enfermedad renal crónica es una condición de por vida que tiene un impacto profundo y complejo, no solo en su propia vida, sino también en la de sus cuidadores, familias y entorno”. Por este motivo, en la medida de lo posible, es importante evitar padecer un problema renal por no haber tenido suficiente cuidado con la salud de nuestros hijos.

Y es que, una enfermedad renal no solo afecta al propio paciente, sino que todo su entorno tiene que afrontar esta nueva situación. “El tiempo que dedican a ocuparse de su enfermedad va a suponer un retraso en su actividad escolar e intelectual, hecho que va a desencadenar una ruptura interna en el paciente. Esto, además, puede ocasionar problemas en el núcleo familiar, que también se verá afectado por el estado de ánimo del niño” ha indicado Jesús Molinuevo, presidente de la Federación Alcer. Por este motivo, ha añadido, “es fundamental una atención socio-sanitaria integral para poder sobrellevar esta enfermedad y evitar caer en errores que pueden afectar a nuestra salud”.

España a la cabeza del trasplante renal pediátrico

Desde la Organización Nacional de Trasplantes coinciden plenamente en que la mejor estrategia para hacer frente a la aparición de daño renal es la prevención, aunque, desafortunadamente, existe un pequeño número de casos en los que la prevención no es suficiente para evitar la progresión de la enfermedad renal en niños. Según datos del Registro Español de Enfermos renales, la prevalencia de insuficiencia renal crónica en la edad pediátrica en España es de 256 pacientes en todo el territorio nacional, con 32 nuevos casos al año. Para estos pacientes, el trasplante renal es una excelente opción terapéutica, tanto desde el punto de vista físico como psicológico.

Según datos de la AENP, España, junto a los países nórdicos, está a la cabeza en la realización precoz de trasplantes renales en edad pediátrica. Así, María de la Oliva Valentín, médico adjunto de la Organización Nacional de Trasplantes, ha informado de que “según datos de la Organización Nacional de Trasplantes, cada año se realizan en España entre 60 y 70 trasplantes renales pediátricos, de los cuales, el 25% son llevados a cabo con un riñón procedente de donante vivo, principalmente de la madre o del padre”.