C. S. Sevilla | viernes, 25 de septiembre de 2015 h |

Casos complejos en cirugía vítreo-retiniana y retina médica, manejo de las complicaciones en la cirugía de catarata, avances en cirugía refractiva corneal y la presentación de las últimas novedades en sistema de guiado intraoperatorio, en el abordaje terapéutico del ojo seco, el glaucoma y la inflamación postoperatoria, fueron algunos de los hilos conductores del 91º Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), que este año se celebró en Sevilla.

No obstante, mientras se presentan las innovaciones de 2015, ya se piensa en el futuro, en los retos pendientes, en lo que queda por hacer. Y sobre eso mismo, el jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Donostia, Javier Mendicute, aseguró a GACETA MÉDICA que el futuro pasa por la robotización de la cirugía. “El factor asociado al error humano todavía existe, por lo que en cuanto podamos controlar un sistema guiado por ordenador y reproducir de esta forma la mayor parte de los pasos quirúrgicos, más segura será la cirugía”, destacó. Sin embargo, por mucho que se realice una cirugía “exquisita”, el resultado no será óptimo si se hace una mala indicación, apostilló.

A su vez, el presidente de la SEO, Luis Fernández-Vega, suscribió estas palabras, diciendo que se debe apostar cada vez más por una medicina personalizada, ya que no existe una lente universal que pueda ser colocada a todos los pacientes por igual, independientemente de la patología que padezcan.

“Si generas en el paciente unas expectativas que no se corresponden con la realidad que ofrece hoy en día la tecnología, la balanza de la satisfacción va en contra del paciente”, prosigue Mendicute, quien resalta la importancia de la búsqueda de biomarcadores para predecir la respuesta de los pacientes ante determinadas patologías.

Así, por ejemplo, la cirugía de cataratas va asociada a una complicación —la opacificación de cápsula posterior— que afecta a en torno el 40 y 50 por ciento de los pacientes a cinco años y hay un entre 50 y 60 por ciento que nunca van a presentarla, explica. “En el instituto de investigación del hospital de Donostia, estamos intentando determinar marcadores de inflamación para ver qué paciente necesita mayor carga antiinflamatoria en el postoperatorio e intentar, así, minimizar esa complicación”, dice el experto, explicando que el objetivo es personalizar la cirugía tanto en sus indicaciones como en los tratamientos.

Las nuevas LIO

En el marco del congreso, Alcon ha presentado las últimas lentes intraoculares (LIO) trifocales y precargadas para la cirugía de cristalino.

Estas lentes están indicadas para aquellos pacientes que se han sometido a una cirugía de cataratas y que quieren tratar en una sola intervención su visión de lejos, intermedia y de cerca.

Así, tanto Fernández-Vega como Mendicute resaltaron las características de estas nuevas lentes. Además, el presidente de la SEO indicó que gracias al “innovador” diseño de estas nuevas lentes se ha conseguido disminuir la sensación de halos y deslumbramientos que originaban las anteriores lentes bifocales, aparte de que “ha demostrado su fiabilidad en cuanto a material y diseño general”, al tiempo que Mendicute informó de que también se cuenta con LIO tóricas para corregir el astigmatismo.

Al respecto, el jefe de la Unidad de Cirugía de Córnea y Cristalino en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega y presidente de la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto Refractiva (Secoir), José F. Alfonso, afirmó que los pacientes no solo recuperan su visión, sino que “les aportan una mejora en su calidad de vida al poder prescindir de las gafas”.

Durante el congreso, y en línea con este tema, también se presentó un nuevo sistema guiado intraoperatorio para la intervención de cataratas y que optimiza la implantación quirúrgica de las lentes.

En este sentido, Mendicute, aseveró que en este tipo de operaciones es común padecer de ojo seco, pero solamente durante los primeros seis meses. “Transcurridos los seis meses, la situación del ojo vuelve a características prequirúrgicas”, apostilló.

Y antes de terminar, Fernández-Vega recordó que el número de intervenciones quirúrgicas para solucionar problemas de cataratas alcanza cada año en España las 450.000. Aparte, prácticamente, todos los pacientes que se operan de cataratas presentan en el momento de la intervención un defecto de refracción esférico —miopía o hipermetropía— y, en cuanto al astigmatismo, el 25 por ciento de los pacientes que se someten a una intervención de cataratas tienen un nivel de dioptrías que debe ser corregido, concluyó Alfonso.

… y si no se trata debidamente, los síntomas pueden tener un efecto negativo en la calidad de vida del paciente, impidiendo la realización de actividades como el uso de ordenadores o la lectura durante periodos prolongados.

Actualmente, no hay cura y el tratamiento que se administra es paliativo, por lo que los especialistas deben investigar cuál es el origen del problema y proveer la mejor solución para cada caso, según comenta Mendicute. Gracias al arsenal terapéutico disponible —lágrima artificial, tratamientos antiinflamatorios e, incluso, inmunosupresores—, “más del 90 por ciento de los casos de ojo seco quedan reducidos a molestias, con una lágrima artificial”, agrega el especialista.

No obstante, durante el 91º Congreso SEO se han presentado novedades como gotas oftalmológicas lubricantes que contienen ácido hialurónico e hidroxipropil guar. Una combinación que, entre otras cosas, consigue la regeneración de las células dañadas en la superficie ocular.

Gracias a las LIO trifocales
es posible recuperar la visión de lejos, de cerca y también
la intermedia