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l Los pediatras reclaman el establecimiento de una unidad de salud medioambiental pediátrica por comunidad autónoma

l El diagnóstico de la enfermedades emergentes “está dentro de la posibilidades” del médico de atención primaria

| 2010-10-15T16:07:00+02:00 h |

E.S.C.

Madrid

Mejorar el conocimiento por parte del pediatra de primaria acerca del diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades importadas ha sido la propuesta de la mesa redonda plenaria sobre “Enfermedades importadas”, celebrada en el marco del congreso de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (Sepeap).

Como dijo en ella Martín Castillo de Vera, pediatra de Las Palmas, se deberían “incluir estas enfermedades dentro de nuestras posibilidades diagnósticas teniendo en cuenta la información epidemiológica de los niños”. Aunque no existen datos globales sobre las consultas de pediatría de AP relacionadas con ellas, “es importante que tengamos presente que estas enfermedades son más frecuentes de lo que se podría pensar inicialmente”, añade Castillo de Vera. De hecho, la tendencia en las últimas décadas ha sido de un incremento en su incidencia en nuestro país, debido a los movimientos migratorios y el auge del turismo internacional. “En un mundo cada vez más globalizado, cabe esperar que esta tendencia se mantenga”, añade.

La valoración inicial dentro del programa de salud infantil de niños inmigrantes o adoptados en otros países es fundamental para su detección “si bien no debemos olvidar que determinadas enfermedades se van a poder manifestar clínicamente mucho tiempo después y por eso no podemos olvidarnos de ellas”. A esto “debemos unir la prevención en la adquisición de las mismas durante viajes internacionales, sobre todo a zonas tropicales o países en vías de desarrollo, realizados en niños sean inmigrantes o no, y la valoración de los mismos a la vuelta”, finaliza Castillo de Vera.

Medio ambiente y salud

El medio ambiente influye en la salud de los niños de una manera decisiva y fundamental. Prueba de ello es que algunas de las enfermedades más importantes de la infancia están relacionadas con el entorno, como son algunas respiratorias como el asma o la bronquitis. También los trastornos endocrinos y del desarrollo sexual; los trastornos neurológicos del desarrollo (autismo, hiperactividad, etc.) y el cáncer infantil, a las que se unen las enfermedades autoinmunes y la obesidad están relacionadas con el medio ambiente. Y “la mayoría de ellas en aumento su prevalencia”, apuntó Juan Antonio Ortega García, responsable de la Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, de Murcia, durante su ponencia titulada “La responsabilidad social del pediatra frente al medio ambiente”.

En relación a la inminente puesta en marcha del Plan Nacional de Salud Infantil y Medio Ambiente, la Sepeap confía en que, tal y como está contemplado en el Plan de Acción sobre Medio Ambiente y Salud para los Niños en Europa, y a través del Consejo Interterritorial y en el Plan Nacional de Salud Infantil y Medio Ambiente, pueda ponerse en marcha, al menos, una unidad de Salud Medioambiental Pediátrica por comunidad autónoma. En este sentido, la Consejería de Sanidad de Murcia “dio un paso valiente” al poner en marcha en 2005 la primera unidad de este tipo en España en colaboración con la Escuela de Medicina de Mount Sinai, de Nueva York, y referencia internacional.

En cuanto a los temas de carácter profesional, José Luis Bonal, presidente de la Sepeap destacó problemas como el leve aumento de las plazas de residentes, la mala distribución de cupos y de pediatras, “con pocos o malos incentivos económicos, que incluso en algunos momentos hacen pensar que los pediatras son una ONG encubierta ya que dan una asistencia sanitaria gratis, lo que desconoce el ciudadano, y para otros colectivos profesionales sería impensable. Además, recibimos poca formación y menos permisos para poder obtenerla, y malo o nulo poder de investigación”, lamentó.