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Almudena Fernández Madrid | viernes, 22 de abril de 2016 h |

País Vasco seguirá el ejemplo de Andalucía y, además de cumplir lo establecido en el RD 16/2012 en relación con la vinculación de los centros sociosanitarios de más de 100 camas a un servicio de farmacia hospitalaria, podría ir un paso más allá.

Ya el 8 de abril salió publicado en el Boletín Oficial del País Vasco el anuncio por el que somete a información pública el proyecto de Decreto sobre Servicios de Farmacia y Depósitos de medicamentos en los centros sociosanitarios ubicados en la región.

Este proyecto de decreto introduce cambios importantes en la regulación autonómica de atención farmacéutica en los centros sociosanitarios, incorporando la atención farmacéutica especializada al ámbito de las residencias y centros para personas mayores.

Dolores Martínez, delegada autonómica de la SEFH en País Vasco, explicó a este suplemento que llevan mucho tiempo trabajando en esta línea, pues ya en la Ley de Ordenación Farmacéutica de la región, que data de 1994, estaban contemplados el establecimiento de servicios de farmacia y los depósitos de medicamentos en los centros sociosanitarios.

Entre las ventajas que tendría esta nueva norma, Martínez señala, por un lado, el hecho de contar con un farmacéutico clínico especialista en farmacia hospitalaria, con una formación específica de cuatro años, integrado en los equipos interdisciplinares, lo que llevaría acarreada una mejora en la utilización de los medicamentos en relación con la seguridad y una racionalización del gasto en la utilización de medicamentos que tiene que ver con la eficiencia.

Asimismo, el poder trabajar del mismo modo que en el hospital, de forma conjunta con otros profesionales haciendo una valoración integral de las personas allí residentes permitirá no perder de vista el perfil de las personas de los centros sociosanitarios, que son de mucha edad, frágiles, con patologías crónicas pluripatológicas.

La perspectiva desde la que hay que hacer la revisión del tratamiento es global, pues deben tenerse en cuenta muchos más aspectos que las indicaciones de su patología en sí, por ejemplo las expectativas de vida, la condición física, la situación cognitiva, por lo que la revisión de la adecuación de los tratamientos farmacoterapéuticos deberá hacerse en equipo.

“Creemos que nuestra aportación va a ser desarrollar la utilización de medicamentos en las personas residentes en estos centros, mejorar los resultados de salud y, en definitiva, incrementar la calidad de vida en estos pacientes”, subrayó la delegada autonómica.

Otro aspecto a destacar es la posibilidad de evitar ingresos hospitalarios en este perfil de personas que sufren frecuentes reagudizaciones y son trasladadas al hospital, en ocasiones simplemente ante la imposibilidad de las oficinas de farmacia de dispensar medicamentos hospitalarios. Con la presencia de farmacéuticos hospitalarios en los centros sociosanitarios se podría disponer de un número más elevado de medicamentos. Reducir los reingresos, además de ahorrar costes, evitaría la disminución del confort de estos pacientes que se produce durante la hospitalización.

Sin embargo, el ahorro más importante de costes, que la SEFH estima en diez millones de euros anuales, provendría de la negociación por parte del servicio de farmacia con el laboratorio a la hora de adquirir los medicamentos del mismo modo que se hace en los hospitales, en lugar de pagarlos a precio de mercado a las oficinas de farmacia, como sucede actualmente. Tal y como explicó Martínez, con la gestión en la adquisición de medicamentos se ahorra “entre un 40 y un 50 por ciento”, motivo por el cual los diez millones son “una aproximación conservadora” a la racionalización del gasto.

Además, la experiencia recogida en otras comunidades autónomas en las que está ya en marcha este modelo demuestra que sucede así.