Almudena Fernádez Env. especial a Sevilla | lunes, 06 de octubre de 2014 h |

Las consejerías de Sanidad de las distintas comunidades autónomas están preocupadas por la financiación de sofosbuvir, ya que supone un desembolso muy importante de recursos que no estaba previsto por lo que, o España cambia este tipo de procedimientos, “o se terminará ahogando”, tal y como aseguró el portavoz de la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales en el Congreso de los Diputados, José Martínez Olmos, durante su intervención en el ‘10º Seminario de Periodistas: Diez años de Medicina Personalizada ¿más cerca del paciente?’, organizado por el Instituto Roche.

En este sentido incidió en que el modelo actual, en el que “el que decide no paga”, tiene que cambiar, especialmente en fármacos como éste, que tiene un impacto económico muy importante. Y es que, de no ser así, en unas autonomías será más fácil el acceso que en otras, lo que incrementará la sensación “de disconfort” y llevará a que voces muy cualificadas, como sociedades científicas, y asociaciones de pacientes denunciarán que hay cada vez más diferencias.

Y es que las comunidades, estén o no en la Comisión Interministerial, suelen “decir que no” a la innovación con mucho coste si no se les aportan recursos aparte. Y es que, aunque son conscientes de que hay que tratar a los pacientes, para ello es necesario contar con recursos. Olmos incidió en que el Ejecutivo, si toma una decisión que implica recursos, “los ponga encima de la mesa”.

El director de Government Affairs de Roche Farma, Federico Plaza, por su parte, apuntó a que el reto de conciliar innovación y sostenibilidad “es hipercomplicado”, motivo por el cual instó al Gobierno a diseñar sus intervenciones pensando en el medio, y no en el corto plazo.

Asimismo, Plaza reconoció que si el sistema público no es sostenible, la industria farmacéutica tampoco lo será, por lo que se ofreció a colaborar en esta sostenibilidad a través de acuerdos de riesgo compartido o de techo de gasto. “A veces las partes no se dan cuenta, pero hay más que nos une que que nos separa”, apostilló.

Deajr de apoyarse en quimioterapia

Por otro lado, la jefa del Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, Ana Lluch, abogó por incrementar la investigación traslacional en cáncer ya que “no es un lujo, sino una necesidad” porque, a su juicio, la básica y la clínica por separado “no tienen sentido”. Y es que los retos fundamentales son seguir disminuyendo los efectos secundarios y alargando la vida, algo que con el incremento de los fármacos biológicos espera que sea posible, llegando en los próximos años a dejar de apoyarse en la quimioterapia al tratar el cáncer.

Para seguir avanzando hacen falta equipos multidisciplinares que incorporen a profesionales no sanitarios, como matemáticos o informáticos, y eso es imposible tenerlo en todos los hospitales, por lo que, a su juicio, unos pocos deberán elaborar el perfil molecular de todos los pacientes, aunque después el enfermo siga su tratamiento en un hospital cercano a su residencia habitual.

“El modelo de este país no tiene mucho sentido. Lo importante es que todos los pacientes sean bien estudiados sólo en algunos centros, después el tratamiento ya podrán seguirlo en cualquier hospital”, apostilló Lluch.