Gaceta Médica Barcelona | viernes, 06 de noviembre de 2015 h |

El glioblastoma (GBM) es el tumor cerebral más común y el más agresivo. Las causas de esta agresividad no están aún claras y este tumor demuestra ser resistente a la mayoría de los tratamientos convencionales. Recientes estudios sugieren que es el entorno pobre en nutrientes lo que vuelve a estas células tan invasivas. Según estos mismos estudios, a medida que se van quedando sin oxígeno y sin nutrientes, estas células tumorales activan respuestas de supervivencia al tiempo que comienzan a invadir el tejido circundante en busca de más nutrientes.

Hasta ahora, comprobar esta hipótesis en el laboratorio era muy complicado ya que las clásicas placas de Petri no permiten recrear la compleja organización o el entorno de los tejidos. Sin embargo, científicos de la Universidad de Zaragoza han desarrollado nuevos sistemas biomicrofluídicos avanzados que permiten recrear de forma sencilla estos procesos tan complejos. Empleando esta tecnología, el grupo de investigación biomédica Gemm ha podido observar en el laboratorio cómo, al privar de alimento a estas células tumorales, se dispara la invasión y la agresividad tumoral.