Carmen m. lópez Madrid | viernes, 16 de octubre de 2015 h |

El ministerio de Sanidad está apurando la cuenta atrás para que cumpla con su promesa de dar luz verde a la prescripción enfermera. En las últimas semanas el desencanto y la tensión de los enfermeros y médicos (ver GM nº 573) parece que se ha agravado por la desconfianza de ambos colectivos hacia el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso.

Los primeros amenazaron hace unos días con “un gran conflicto nacional” que se podría traducir en una “huelga inminente” si el Gobierno no publica la prescripción antes de que termine la legislatura. En cualquier caso, la incógnita de si habrá o no movilizaciones se resolverá el 20 de octubre que es cuando Alonso les ha dado cita para aclarar la situación, casualmente un día antes de la manifestación que convocó la profesión médica ante las puertas del ministerio en contra de los acuerdos pactados en Moncloa.

El ministro tendrá que dar explicaciones a ambos colectivos, sobre todo, teniendo en cuenta que ya van varias semanas “prometiendo” un decreto que no acaba de ver la luz. Hace dos semanas, el director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, Agustín Rivero, se comprometió con los enfermeros que Alonso cumpliría su promesa y aprobaría la prescripción el viernes pasado. Sin embargo, días después los enfermeros recibieron la noticia de que el texto seguiría en el cajón ministerial.

Con este nuevo varapalo, la Mesa de la Profesión Enfermera (MEE) se está inquietando y al margen del encuentro con Sanidad, ha preparado un calendario de movilizaciones y asambleas en los centros sanitarios de todas las comunidades autónomas.Tanto Satse como el Consejo General de Enfermería (CGE) están convencidos de que cuanto más se retrase el decreto más afectará a los pacientes. De hecho, aseguran que las consecuencias negativas no son tan lejanas, ya que la campaña de vacunación de la gripe está en peligro. La MEE calcula que los enfermeros no podrán vacunar a los 22 millones de personas que cada año reciben su vacunación. Lo que tienen claro es que no aceptarán el cumplimiento de una responsabilidad que no sea de su competencia. Sin la aprobación de la normativa no pueden realizar ninguna actuación terapéutica que tenga relación con el medicamento, si no va acompañada de una prescripción médica de forma oficial.

Los profesionales le recuerdan a Alonso que “el Tribunal Constitucional ha determinado que los Códigos Deontológicos tienen cualidad de Ley y por tanto, es de obligado cumplimiento para los colegiados”.En este sentido, al tratarse de una vulneración de la ley por parte de las enfermeras, el colectivo perdería el seguro de responsabilidad profesional.

Con este panorama las organizaciones han acordado informar a “los pacientes y a los 274.000 enfermeros españoles lo que esta situación generada por el Gobierno conlleva la exigencia de ceñirnos a las actuaciones legalmente establecidas para el ejercicio profesional de los enfermeros”.

Con todo, en los últimos dos meses el decreto ha estado en pleno movimiento. El Consejo de Estado emitió un dictamen favorable y el texto definitivo recibió el visto bueno antes de pasar por la Comisión de Secretarios de Estado y Subsecretarios.

Lo que está claro es que sólo queda un Consejo de Ministros antes de que se disuelvan las Cortes por las elecciones generales, previstas para el 20 de diciembre. Si bien, antes de la cita electoral el Gobierno podrá aprobar el decreto con las cámaras disueltas en las reuniones interministeriales que también tienen la potestad de aprobar, aunque generalmente estas normativas son de menor calado.