Opinión

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| viernes, 20 de noviembre de 2015 h |

A lo largo de los años siempre existen puntos de inflexión debido a novedades que cambian radicalmente la situación. En este caso se trata de la actualización legislativa del baremo de tráfico. Este baremo ha venido utilizándose desde hace mucho tiempo como referencia por parte de los jueces para establecer las indemnizaciones que pudieran corresponder a los pacientes cuando se trata de enjuiciar actos médicos por los que han podido verse perjudicados.

Este cambio legislativo supone un aumento considerable de las indemnizaciones previstas para casos en los que se ha producido una muerte o se ha llegado a una situación de gran invalidez. El cambio es importante ya que se crea una situación en la que cambian las reglas del juego.

En Uniteco Profesional consideramos que es vital ser fieles a los principios que nos han regido desde hace décadas, sea cual sea la situación en la que estemos inmersos. Estos principios no son otros que proteger a nuestros clientes. La propia filosofía de Uniteco hace que seamos así: ofrecer los mejores seguros, en las mejores condiciones para que —en este caso— médicos y dentistas puedan olvidarse de lo contingente y centrarse en lo que mejor saben hacer: su profesión.

En situaciones excepcionales es cuando se demuestra si eres fiel a tus principios hasta el final. En este caso ha sucedido de nuevo como he comentado inicialmente. Nuestra labor inmediata en cuanto tuvimos conocimiento de esta nueva situación ha sido adaptarnos actualizando nuestra protección a médicos y dentistas. Esta actualización implica un gran trabajo ya que hemos tenido que tratar con aseguradoras para ampliar la capacidad de protección ya que los capitales que antes servían para cubrir los siniestros se van a quedar cortos a partir del año que viene.

Por otra parte nos hemos puesto manos a la obra para informar a nuestros clientes de la nueva situación y sus implicaciones, para que sean conscientes de lo que tienen que hacer. Así como trasladamos la necesidad de que necesitan aumentar esa protección, también está el reverso de la situación ya que los capitales más bajos ya no van a cubrir sus necesidades básicas. En este sentido hemos dejado de ofrecer esas opciones de nuestro catálogo pues no sería honesto ofrecer algo que sabemos que es insuficiente.

No tener un seguro de responsabilidad civil profesional que les ampare complica mucho la actividad de los médicos ya que vivir permanentemente bajo el miedo de ser demandados judicialmente puede acabar bloqueando tu trabajo. Es un hecho que las demandas a profesionales sanitarios están aumentando y también es un hecho que no es necesario una mala praxis médica para justificar una demanda ya que las demandas se basan muchas veces en criterios subjetivos del paciente. A partir de ahí es el médico quien tiene que demostrar en sede judicial que todo se ha hecho correctamente. Al contrario de quien acusa, el acusado tendrá que pertrecharse de peritos, abogados y procuradores para defenderse, algo que no es barato precisamente.

Si no existiera un seguro de responsabilidad civil profesional solvente esos gastos y esas preocupaciones correrrían por cuenta del médico, con su consiguiente impacto en su patrimonio y en su trabajo.

En definitiva, mucha información y mucha formación, especialmente a través de la Cátedra Salud, Derecho y Responsabilidad Civil de la Fundación Uniteco Profesional y la Universidad de Alcalá, nuestro vehículo para que estas nuevas situaciones no sean una preocupación o una amenaza para ellos.

“En Uniteco Profesional consideramos que es vital ser fiel a los principios que nos han regido desde hace décadas, sea cual sea la situación en la que estemos”

“Nos hemos puesto manos a la obra para informar a nuestros clientes de la nueva situación y sus implicaciones para que sean conscientes de lo que tienen que hacer”