José A. Rodríguez Barcelona | viernes, 16 de octubre de 2015 h |

Un trabajo colaborativo realizado gracias a un consorcio internacional ha establecido una nueva clasificación para el cáncer colorectal (CCR) en base a datos genómicas. El trabajo ha sido coordinado por el Grupo de Ciencia de Datos en Oncología (Oncology Data Science, Odyssey) de Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO). Los resultados se acaban de publicar a la revista Nature Medicine. Como explica Rodrigo Dienstmann, investigador principal del Grupo Odyssey y primer autor de la publicación, la fortaleza de esta clasificación reside en que “se han estudiado 4.000 muestras de pacientes, es decir, una muestra muy grande”. Además, los investigadores han usado herramientas propias del Big Data (BD, análisis masivo de datos), “y esto nos ha permitido eliminar el ruido, puesto que cuando trabajas con pocas muestras hay mucho ruido de datos genómicos. Con pocas muestras, el número de subtipos depende mucho de la cohorte. Si la información genética está muy sesgada hacia un subtipo, no ves las señales de otro subtipos”. Para realizar la nueva clasificación se han empleado seis algoritmos informáticos diferentes y han participado más de veinte instituciones de todo el mundo. De este modo, se ha definido un patrón de subtipos genómicos de consenso que identifica las características biológicas intrínsecas de los tumores y correlaciona estos datos con el comportamiento clínico y el pronóstico de los pacientes.

Cuatro subtipos

Uno de los subtipos es el CMS1 (inestabilidad microsatélite inmune, 15 por ciento de los tumores), “formado por tumores que activan el sistema inmune. En estos casos, el problema es que las células cancerosas ponen un freno para que las células inmunes no las eliminen. Estos pacientes se podrían beneficiar de la inmunoterapia”, señala Dienstmann. En cambio, el CMS2 (epitelial canónico, 40 por ciento de los tumores) “es el tumor de colon clásico, con alteraciones en las vías Wnt y Myc. Creemos que son los tumores que más se pueden beneficiar de la quimioterapia”. El CMS3 (epitelial metabólico, 15 por ciento de los tumores) “es un subgrupo que no nos esperábamos encontrar” y se caracteriza para tener desregulación de las vías metabólicas asociadas a mutaciones del gen KRAS. “Estos tumores quizás están relacionados con hábitos de dieta, y su evolución puede ser muy peculiar. Tienen alteraciones moleculares únicas, y habrá que explorarlos mucho más”. Por último, el CMS4 (mesenquimal, 30 por ciento de los tumores) “tiene un pronóstico muy desfavorable, puesto que estos tumores presentan muchas recurrencias, con células adictas a la angiogénesis y con invasión estromal”.

Dienstmann explica que ya se están realizando ensayos clínicos en centros de referencia, como el VHIO, para estudiar la aplicabilidad clínica de esta clasificación.