Almudena Fernández Madrid | viernes, 29 de agosto de 2014 h |

La Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) ha renovado su junta directiva y Fernando Carballo, nuevo presidente de la misma, explicó a GM su intención de que todos los profesionales trabajen en la misma dirección.

Pregunta. ¿Cuáles son sus retos al frente de la SEPD?

Respuesta. Por un lado, la SEPD viene trabajando en sintonía con las líneas de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme). El reto derivado para la sociedad es convertirse en la voz científico-técnica de la especialidad de aparato digestivo.

Además, la sociedad tiene otros dos grandes retos: uno estructural y otro operativo. El primero tiene que ver con la situación actual de la SEPD, que representa al conjunto de la especialidad de aparato digestivo pero tiene que saber adaptarse a la realidad y, del análisis de la misma, se deduce que necesita una voz conjunta sin perder el enriquecimiento que supone la existencia de otras sociedades o grupos de trabajo que se ocupan de áreas específicas. El reto es terminar la transición del modelo tradicional al verdaderamente funcional, de planificación y dirección estratégica de una organización que debe saber trabajar con la eficiencia de una empresa aunque su misión sea promover, difundir y aplicar ciencia.

P. ¿Qué nuevas labores espera emprender?

R. La idea de que la SEPD trabaje con planificación y dirección estratégicas no es fruto de una reflexión de esta nueva junta, sino que se produjo ya hace unos años, con la que presidió Domínguez Muñoz. Las nuevas labores tienen que ver con que nuestros ejes estratégicos han sido retocados dentro de la indiscutible validez del plan original. En la formulación actual los 10 los ejes estratégicos son: desarrollo y acreditación profesional, gestión del conocimiento, orientación a la población, comité científico, comunicación, impulso de la Revista Española de Enfermedades Digestivas, excelencia clínica, relaciones con grupos de interés, relaciones internacionales y buena gobernanza. Quizá destacaría como relativa novedad la potenciación del comité científico, la orientación de la formación hacia la acreditación basada en perfiles competenciales, la vertiente de gestión clínica y la elaboración de un marco ético que vaya más allá de los tradicionales códigos para convertirse en la base de un modelo ejemplar de buena gobernanza y responsabilidad social.

P. ¿Cuál es, en su opinión, la situación actual de la especialidad?

R. Parte del debilitamiento que ha sufrido nuestra especialidad, entendida como conjunto, tiene que ver con la paradoja de que a mayor fortaleza específica de los grupos de trabajo y sociedades, mayor fragmentación y dilución de nuestra capacidad de influencia ante los grandes grupos de interés. La pérdida es doble: por una parte, la disminución de la capacidad de influencia sobre instituciones y sociedad civil; por otra, la fragmentación en el uso de los recursos necesarios para el progreso de la especialidad nos debilita. Incluso en algunos casos puede ser una fuente de pérdida de independencia.

Creo sinceramente que tenemos la obligación en este momento de tener amplitud de miras, renunciar a gestionar sólo intereses grupales, aunque sean legítimos, para preguntarnos qué es lo que esperan los especialistas.

P. En cuanto a la coordinación entre niveles asistenciales, ¿cree que hay aspectos mejorables?

R. Muchos, es una asignatura siempre pendiente. El tema es que ya deberíamos hablar de integración sociosanitaria, no sólo entre niveles. A efectos prácticos la idea sería que los especialistas de digestivo tienen que gestionar procesos comunes con sus compañeros especialistas de AP. Se trata de construir un modelo centrado de verdad en el paciente.

P. ¿Cómo intentará potenciar la gestión clínica en patología digestiva?

R. Tomamos decisiones día a día sobre problemas clínicos. Se trata de que sepamos y podamos tomarlas también sobre la gestión de los recursos. Esta tarea es la que liga de manera más decisiva con nuestra contribución profesional a la sostenibilidad del SNS promoviendo la eficiencia sin pérdida de calidad. La SEPD está generando formación para grupos de trabajo destinados a modelar los procesos digestivos, incluyendo sus indicadores de resultado. Ha iniciado también trabajos en el ámbito de las carteras de servicios y perfiles competenciales y desea generar una densa actividad en acreditación tanto profesional como de unidades. La gestión clínica es una actividad priorizada y prioritaria para la SEPD con diversos frentes abiertos y por abrir.

P. Asegura que quiere dar más visibilidad a la especialidad, ¿cuáles son sus planes para ello?

R. Se deducen de la obligación de fortalecerla en su conjunto. Todas las acciones estratégicas de la SEPD van orientadas a mejorar en su conjunto la especialidad, y por tanto esa visibilidad sería de esperar que fuera su resultado final. Sin duda, las claves son prepararse más y mejor, gestionar con máxima eficiencia, saber comunicar y, sobre todo, saber llegar a nuestros grupos de interés atendiendo sus necesidades.

P. ¿Qué augura para el futuro?

R. Una especialidad fuerte, integradora, potente en lo específico pero al tiempo ejecutiva en lo general. Este futuro debe ser construido entre todos y para todos. Espero todo de la inteligencia, generosidad y buen hacer del conjunto de estos especialistas.

A mayor fortaleza específica de los grupos de trabajo, más fragmentación
y menos visibilidad”

Trabajaremos con eficiencia empresarial manteniendo el objetivo de aplicar ciencia”

Ya no hay
que hablar
de coordinación
entre niveles, sino sociosanitaria”