| viernes, 11 de julio de 2014 h |

El aumento del IVA sanitario es, a juicio del conseller de Salud catalán, “algo incomprensible”. A su juicio, no tiene sentido que haya que aumentar el gasto del sector sanitario público y, por tanto, su déficit, para pagar un impuesto que sirve para pagar políticas públicas. “Cataluña pedía que se compense este IVA, que se incorporase en la transferencia a la comunidad”, afirma Boi Ruiz, “pero esto no se ha entendido”.

La amortización de esta medida, tendrá que ser a través de esfuerzos de más eficiencia, mediante estrategias como la revisión del proceso de compra o la logística compartida… “Aspiro a que algún día todos los hospitales de Cataluña compren la electricidad juntos”, pone como ejemplo el consejero.

En cuanto a política fiscal, el Gobierno Central planea un ajuste de otros 3.768 millones hasta 2017 para Cataluña, de los que 572 tendrán que verse reflejados en el proyecto de presupuestos para 2015. Ahora bien, Ruiz asegura que su Departamento no se verá afectado.

“El punto de partida de todas las comunidades autónomas es muy diferente, por tanto, lo que no se puede tratar igual es aquello que es diferente. Es la mayor injusticia que hay”, denuncia el conseller, reiterando que “el reparto de los objetivos de déficit no puede ser igual en comunidades como Cataluña, que salen de un déficit histórico porque es la primera comunidad que tuvo las transferencias, y la sanidad de este país está y ha estado subfinanciada”. En su opinión, ya han realizado todos los ajustes del impacto de la crisis en términos de déficit, pero “lo que toca ahora es de déficit estructural, por lo que es imposible hacer nada sin decisiones que no están en nuestras manos”.

Para buscar una solución, Ruiz propuso formalmente que, “como mínimo”, para financiar ese déficit que tienen todas las CC.AA., “ se aprovechasen las tres décimas de punto que tenía el Estado respecto al objetivo de cumplimiento de Europa”. Pero la respuesta obtenida ha sido negativa. “Esos 0,3 puntos se los devolvemos a Europa en lugar de permitir que las comunidades autónomas financien su déficit”.

Por otro lado, lamenta que se haya desperdiciado la “oportunidad” que se abría con el nuevo sistema de financiación autonómica, si bien aún no han decidido qué medidas emprenderán para denunciar esta situación.

En cuanto a las nuevas fórmulas de compra que ha puesto en marcha la sanidad catalana, como los contratos de riesgo compartido, basados en la estrategia del pago por resultados, Ruiz asegura que “están funcionando muy bien”, y que ambas partes, Departamento e industria farmacéutica, se muestran satisfechos de su nueva relación. De hecho, de aquí a final de año se prevé establecer dos nuevos contratos de este tipo. “Si no fuese por sistemas como éste, no hubiera sido posible mantener la calidad con la cápita que tenemos destinada desde el punto de vista presupuestario, pues Cataluña no llegó a 1.100 euros per cápita, mientras que la media del Estado son 1.300”, apunta.

En esta línea de “búsqueda de eficiencia”, otro de los objetivos enmarcados en el Plan de Salud de Cataluña sobre el nuevo sistema de pagos es la apuesta por un sistema de asignaciones territoriales según la morbilidad esperada. “En eso estamos, es un cambio de paradigma del modelo. Teníamos un sistema que lo que hacía hasta ahora era financiar actividad. Pero estamos condenados al gasto que generan las estructuras, no al que generan las personas”, asevera el conseller. Así, considera que es clave que los problemas se resuelvan al nivel que toca. “Cuantas más cosas resuelva el hospital, más financiación habrá… pero no se trata de que el enfermo espere a llegar al hospital para que se le resuelva un tema que se puede solucionar por teleasistencia, como ocurre en dermatología”.

Vacuna de la varicela

“Una barbaridad”. Así valora Boi Ruiz la limitación de la vacuna de la varicela al ámbito hospitalario. “Lo que no tiene sentido es que una cosa que prescribe un pediatra dentro del calendario vacunal, no se pueda conseguir en la oficina de farmacia, como en cualquier país normal. No acabo de entender la razón. Siempre y cuando, insisto, haya un calendario vacunal pactado”. El titular de Salud considera que “debe de haber algún error de fondo que nadie ha sabido explicar”.

No se puede tratar igual aquello que es diferente. Es la mayor injusticia que hay”

Lo peor que pasa en nuestro sistema sanitario es no tomar decisiones, por eso
no cambia nada”

La Ley de Garantías permite a las comunidades autónomas ampliar el catálogo de prestaciones, pero no limitarlo. Sin embargo, la propuesta del Pacto Nacional de Salud que ha llegado al Parlamento catalán contempla los términos “introducción y exclusión”. “Lo que ocurre es que hay varios temas anómalos en nuestro sistema sanitario”, se escuda el consejero catalán. El primero es que una comunidad autónoma no puede decidir sobre la financiación ni sobre la cartera de servicios. “Cada vez que se introduce una nueva prestación, no va acompañada de financiación, y por tanto aumenta el coste”, aclara Ruiz.

Por otro lado, asegura que en Cataluña podrían tener un sistema sanitario de mayor excelencia, pero encuentran barreras siempre que intentan establecer una nueva tasa o alguna medida finalista para financiar la calidad del sistema. “Por tanto, no puedo decidir ni sobre los ingresos ni sobre el catálogo de prestaciones. Pero es que no sólo se debe decidir incluir cosas, sino también sacar cosas”. En este sentido, opina que se debe revisar el catálogo y extraer de él todas aquellas prestaciones que, bien objetivadas, no resulten coste-efectivas. “Como no tenemos potestad para hacer eso, lo llevamos a cabo a través de un programa, denominado Essencial, que hace recomendaciones a nuestros médicos para que tengan en cuenta acciones que no aportan valor”.

Concluyendo, Ruiz considera que “lo peor que le ocurre al sistema sanitario público es que no se toman decisiones”. Y por tanto, en sanidad no cambia nada.

En este sentido, también añade que las nuevas medidas hay que explicarlas bien. Por eso se han puesto en contacto con Alcer, la asociación de pacientes para la lucha contra las enfermedades del riñón, que recientemente se mostraban preocupados por el hecho de que los convenios establecidos para la prestación del servicio de la diálisis en Cataluña incluyen que las empresas que dan el tratamiento negocien también los medicamentos, lo que podría suponer que por defecto se utilice el fármaco más barato. “No se seleccionará el fármaco más barato, si no el que el paciente necesita. Porque si lo que compro a este centro son los resultados, no cometerá el error de elegir medicamentos que comprometan los resultados”, explica el consejero.

De hecho, considera que lo que debe buscarse es la calidad clínica, que se traduce en “eficiencia económica, al revés de lo que mucha gente cree. Cuando mejor haces las cosas, mejor utilizas los recursos”.