Gaceta Médica Barcelona | viernes, 06 de noviembre de 2015 h |

Investigadores del grupo de Direccionamiento y Liberación Farmacológica del Cibbm-Nanomedicine del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) han conseguido mejorar la eficacia del tratamiento convencional contra el cáncer de mama y de colon utilizando nanomedicinas dirigidas contra las células madre de los tumores. Para conseguirlo, los responsables del estudio han diseñado una nueva metodología basada en la detección por fluorescencia, que ha permitido identificar estas células y enviar el tratamiento directamente a sus receptores.

Las células madre cancerígenas son una población minoritaria de células que se encuentran en los tumores, pero que tienen la capacidad de sobrevivir prácticamente en cualquier parte del cuerpo. Son muy agresivas, no responden a la mayoría de terapias convencionales contra el cáncer y son las responsables de las metástasis porque tienen una gran capacidad para migrar, invadir e impedir los mecanismos de muerte celular. Una de las principales dificultades a la hora de actuar directamente contra ellas es distinguirlas del resto de células del tumor. El investigador principal del estudio, Simó Schwartz Jr., explica que han conseguido alterarlas genéticamente para emitir una luz que las diferencia del resto. Además han demostrado que si se administran las terapias convencionales contra el cáncer de mama y de colon en forma de nanoconjugados dirigidos, “el tratamiento es más eficaz y podemos eliminar las células madre cancerígenas que acostumbran a ser resistentes a la quimioterapia”, explica Schwartz Jr. El siguiente reto será demostrar la eficacia de las nanomedicinas en modelos in vivo, en los cuales también se puede aplicar el nuevo método de identificación de las células madre agresivas. La metodología desarrollada permite también identificar las células tumorales que se transforman en células madre y viceversa. Este es uno de los principales problemas de la comunidad científica, ya que no se conocen bien cuáles son los mecanismos implicados en el proceso de reconversión y, por lo tanto, de momento no se puede evitar. Ahora Schwartz Jr. confía que con el nuevo sistema de fluorescencia podrán estudiar por qué pasa esto y diseñar terapias específicas que bloqueen este proceso.