Almudena Fernández Madrid | viernes, 26 de junio de 2015 h |

Hacer frente al incremento de pacientes externos, adaptarse y resolver con éxito las nuevas dificultades que van surgiendo, integrarse cada vez más en los equipos multidisciplinares de los hospitales… Estos son solo algunos de los retos a los que se enfrentan día a día los farmacéuticos de hospital, tal y como explicó a GM la coordinadora de Farmacia de Hospitales NISA, Isabel Romero.

Pregunta. ¿Cómo funcionan los servicios de FH de Hospitales NISA?

Respuesta. Tenemos siete hospitales y cada uno tiene su farmacia. Desde aquí las coordinamos todas. Tenemos unas con más áreas y otras con menos, pero una completa dispone del área de gestión; la de farmacotecnia, en la que se preparan fórmulas magistrales; el área de farmacocinética, en la que se informa de niveles de medicamentos en sangre y ajustes posológicos y recomendaciones; también tenemos el área de nutrición parenteral; la de citostáticos; el centro de información de medicamentos en el que cualquier persona del hospital puede realizar consultas a los farmacéuticos; y finalmente, la farmacovigilancia también se lleva desde el servicio de farmacia, controlando cualquier reacción adversa, complicación o producto defectuoso.

P. ¿Qué peculiaridades tiene respecto a otros servicios de farmacia hospitalaria?

R. Respecto a la pública, la diferencia principal es que se gestiona material sanitario, que supone un gran esfuerzo, tiempo y requiere de mucha implicación porque es inmenso el campo del material sanitario. También se diferencia de la pública en que la gestión ocupa gran parte del tiempo del farmacéutico, además, en un servicio de un hospital público cuentan con un farmacéutico por área mientras que aquí hay uno o dos por hospital y tenemos que abarcar todas las áreas.

P. ¿Cómo han ido cambiando para adaptarse a las nuevas circunstancias que han surgido?

R. Con implicación, tanto de los farmacéuticos como de los técnicos y auxiliares, trabajo en equipo, reuniones, coordinación… Entre todos vamos adaptándonos a lo que va surgiendo, a la normativa legal que cambia mucho. También tenemos el apoyo del departamento de informática, que es imprescindible para adaptar el sistema a las necesidades, y también de la dirección del grupo.

P. ¿Están los farmacéuticos integrados en los equipos multidisciplinares de los centros?

R. Podríamos estar más implicados. Es una tarea que tenemos pendiente y yo creo que, a corto plazo, vamos a conseguir, porque estamos muy unidos como colectivo. Sí que hay contacto, pero se trata de que sea parte de nuestro día a día el subir a planta, que el médico nos consulte más si tiene cualquier duda y se apoye en mayor medida en el farmacéutico.

P. ¿Qué papel juega la farmacia hospitalaria en el contexto actual de crisis económica?

R. Es una parte muy importante en el uso racional del medicamento. Podemos implantar programas de política de antibióticos e intercambio terapéutico para que no haya de todo en el hospital, sino que se pueda sustituir un medicamento por otro… Toda esa labor que realiza un farmacéutico en el día a día, en esta situación de crisis en la que estamos quizá haya cobrado más importancia.

P. ¿Qué retos ha supuesto para la FH el incremento de pacientes externos?

R. Han aumentado bastante y en muy poco tiempo,En nuestros hospitales tenemos pacientes de compañías y funcionarios. El objetivo principal es atenderlos de la mejor manera posible y de forma que nos permita dar un servicio que sea económicamente viable. Los retos serían aumentar la monitarización de los pacientes, atender las primeras visitas, informar a estas personas e, incluso, darles pautas para la administración de la medicación, que se hace la primera vez y luego, en las consecutivas, suele ser dispensación a no ser que el paciente tenga alguna duda que quiera comentar al farmacéutico, entonces sí se le atiende más personalizadamente.

P. ¿Qué labor debe hacerse desde los servicios de farmacia para mejorar la adherencia a los tratamientos?

R. Monitorizar más estrechamente a los pacientes, sobre todo al inicio de los tratamientos. También hay técnicas tipo pastilleros, llamadas telefónicas, sobre todo se trata de controlarlo de cerca porque al ser un paciente ambulatorio que solo viene a farmacia a recoger la medicación y no tenerlo en el hospital, el seguimiento de la adherencia es más complicado. En cada visita, dependiendo del tratamiento, se podrían plantear programas de seguimiento para determinado tipo de pacientes.

P. La FH española es referente a nivel europeo, ¿por qué y qué hará falta para que siga siéndolo?

R. Porque llevamos muchos años y hemos aportado muchísimo, no solamente a nivel del tratamiento sino también de conocimiento del tratamiento. Al fin y al cabo, el médico es el que prescribe y nosotros los especialistas del medicamento. Yo creo que por las publicaciones, por nuestra Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, somos referente por ser un colectivo indispensable en el tratamiento integral del paciente. No se concibe el abordaje de un paciente sin un equipo multidisciplinar y el farmacéutico es parte esencial del mismo. Para seguir manteniendo la especialidad tendremos que seguir trabajando como hasta ahora.

P. Con los cambios que se están produciendo en la farmacia hospitalaria y el incremento de competencias de los profesionales que trabajan en ella, ¿qué espera para el futuro?

R. Lo veo positivo. Si aumentan las competencias al mismo nivel que aumentan los recursos, y creo que será positivo para la FH y, en general, para los hospitales. Tenemos cada vez más competencias e intentamos asumirlas porque tenemos fama de ser un colectivo muy trabajador y empeño le ponemos, además de ganas, implicación, y asumimos las responsabilidades, pero claro, el aumento de competencias tiene que ir ligado a un aumento de recursos para poder delegar, tanto físicos como estructurales, pero implicación y ganas, todas.

Aumentar nuestra implicación
en los equipos multidisciplinares es una tarea pendiente”

El incremento
de competencias
es positivo si aumentan al mismo tiempo
los recursos”