WORKSHOP/ Los directivos sanitarios apuestan por una labor empresarial que prime la innovación y la transformación de un sistema agotado

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M. RASPAL Madrid | viernes, 19 de octubre de 2012 h |

Transformar el sistema para abordar las patologías crónicas según las características del paciente integrando primaria y especializada puede parecer un cambio de modelo aún lejano a nivel nacional. Sin embargo, es una realidad que están sacando adelante comunidades como la catalana, la valenciana o la vasca.

En el caso de esta última, el hospital Galdakao-Usansolo puso en marcha hace tres años —antes incluso de que el consejero de esta comunidad, Rafael Bengoa, aprobara la estrategia de atención al paciente crónico— un programa de seguimiento telemático de pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y otro de enfermos con insuficiencia cardíaca (IC) con sus respectivos proyectos de investigación para validar los resultados y sus estudios económicos. Tal y como ha explicado su gerente, Santiago Rabanal, durante el workshop sobre “El reto directivo ante la reforma sanitaria” organizado por Novartis en Madrid, los resultados del primero—basado en la telemedicina y la integración entre AP y el hospital— han registrado muchos menos reingresos y se ha reducido el tiempo de hospitalización, así como el número de visitas a Urgencias, mientras que el segundo —basado en el rol de la enfermería— ha reflejado un 62 por ciento menos de ingresos de los pacientes integrados en este nuevo sistema. Según Rabanal, las organizaciones tienen la capacidad y la obligación de innovar y buscar conocimientos fuera para desarrollar nuevos productos si quieren sobrevivir en un sistema que está agotado, independientemente de que pase la crisis económica y de que las administraciones impulsen o no el cambio. Eso sí, apunta que se trata de una transformación complicada y a largo plazo, aunque los políticos a veces quieran resultados inmediatos.

Para ello es importante que el directivo sea un profesional bien formado y no un político, según Joaquín Estévez, presidente de la Sociedad de Directivos de la Salud (Sedisa), que considera que esta figura debe comprometerse con con alternativas en la gestión que mejoren la competitividad, aumenten la productividad y la eficiencia y con ello la calidad y el coste unitario. Así, los ajustes presupuestarios y el control de los gastos están obligando a los directivos a incorporar nuevos instrumentos también en la gestión de las compras y la financiación, con experiencias innovadoras de colaboración público-privada que permiten compartir riesgos y resultados entre servicios y proveedores como algunas desarrolladas en Cataluña o modelos como el de compras centralizadas de Andalucía, tal y como ha detallado el coordinador del encuentro y gerente del Hospital de Santa Pau i Santa Creu, Xavier Corbella. Este ha destacado también la importancia de reconsiderar el terciarismo, de forma que los centros hospitalarios compartan servicios de forma eficiente, pasando de ser centros de excelencia a “equipos de excelencia”.

Sin embargo, Corbella también ve un gran nicho de ahorro en las medidas enfocadas en el prescriptor como la penalización económica de los hospitales catalanes que permiten cierto número de reingresos, ya que se les imputan estos como un error o señal de mala calidad, fomentando así la ambulatorización de procesos en hospitales de día y consultas externas.

El Hospital Galdakao-Usansolo puso en marcha hace tres años dos proyectos de EPOC e IC

La consejería catalana penaliza a los centros que permiten cierto número de reingresos