Gaceta médica Barcelona | viernes, 04 de septiembre de 2015 h |

Investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona han descubierto un interruptor genético único que parece guiar a las células madre para que se transformen en células especializadas de músculo cardíaco. En concreto, la proteína Mel18 es responsable de regular una parte de la maquinaria celular que activa silenciadores temporales sobre el ADN en células en desarrollo. Esta proteína está normalmente activa en un grupo de células madre embrionarias del mesodermo, una capa del embrión que se transforma en todas las células musculares y glóbulos rojos del cuerpo. Al actuar sobre un complejo proteínico conocido como PRC1, miembro de la familia Polycomb de complejos proteínicos que remodelan la estructura de los cromosomas, Mel18 tiene la capacidad de silenciar ciertos genes. Esto parece desencadenar que las células en desarrollo tomen unas vías específicas que les permiten diferenciarse en células especializadas de músculo cardíaco.

Además, los investigadores descubrieron que Mel18 también desempeña otra función inesperada que consiste en activar ciertos genes a medida que las células cardíacas empiezan a desarrollarse en el mesodermo. Esta doble funcionalidad parece resultar en el desarrollo de tejido cardíaco sano.

Los investigadores observaron que Mel18 se adhiere a genes clave y regula su transcripción. También descubrieron que cuando los niveles de Mel18 eran escasos se bloqueaba el desarrollo de las células del mesodermo para convertirse en células musculares cardíacas, y muy pocas eran capaces de latir. Esto sugiere que las deficiencias en Mel18 podrían estar implicadas en causar ciertos problemas cardíacos, en concreto en los que el músculo cardíaco se desarrolla de manera anormal. “A pesar de que no hemos investigado este aspecto en profundidad, es muy probable que una inexpresión de Mel18 en células cardíacas pueda ser responsable de malformaciones cardíacas”, señala Luciano Di Croce, epigenetista en el CRG y profesor de investigación ICREA.

De todos modos, estudios previos en ratones han mostrado que los animales con mutaciones en el gen para Mel18 desarrollan aparentemente corazones normales, a pesar de que mueren poco tiempo después de nacer. Mel18 posee unos niveles de expresión muy altos en las células madre embrionarias. Durante su diferenciación, este nivel de expresión desciende en estas células, mientras que los niveles de expresión en sus células hermanas se incrementan. Di Croce comenta que “hay que seguir investigando, ya que es posible que las hermanas de Mel18 pudieran compensar la deficiencia de Mel18 durante el desarrollo temprano”.