Carmen M. lópez Madrid | viernes, 11 de septiembre de 2015 h |

Aunque no se acuerda muy bien de dónde le viene su afición por la fotografía, sí que recuerda que siempre quiso ser médico. Mientras preparamos la entrevista enseña orgulloso las fotos que guarda en su móvil. Y es que a Enrique le gusta captar momentos para luego recordarlos. En materia sanitaria, tiene claro qué enfoque haría, aunque claro, todo depende del cristal con que se mire…

Pregunta. ¿Qué tipo de fotos haces?

R. He pasado por varios tipos. Empiezas a retratar todo lo que ves, los sitios donde estás, etc. Luego la cosa cambia, con la fotografía digital y empiezas a jugar. Hace no mucho descubrí que con el móvil se pueden hacer también unas cosas increíbles. Se ha pasado de intentar hacer photoshop en pequeñas cosas a poder hacerlo de una manera fácil. De la fotografía me gusta que esté dónde esté, se puede retratar todo. Intento enfocar mis fotos para que expresen realmente lo que estoy sintiendo en ese momento.

P. ¿Con qué foto te quedas de tu carrera?

R. Probablemente cuando presenté la tesis doctoral. Fue un momento muy especial. Es la primera vez que te enfrentas realmente a un tribunal para presentar un trabajo que sólo has hecho tú. Además, todo el esfuerzo para llegar hasta allí, luego es todo muy satisfactorio. Otra que destacaría fue el día que concursé para titular en la facultad, es algo que representa un mito en la vida profesional y una meta que requiere mucho sacrificio.

P. ¿Está la foto del SNS quemada?

R. No creo. Más que una foto es un vídeo que están coloreando, como las películas en blanco y negro. Estamos asistiendo a grandes cambios que se producen a un ritmo rápido y al que no todo el mundo se adapta. Estos cambios unidos o precipitados por la crisis hacen que vivirlos sea mucho peor y parece que hay una fotografía quemada.

P. Como experto en aparato digestivo y en foto, ¿la cámara engorda por los malos hábitos alimenticios?

R. La cámara engorda según la lente que le pongas. Es cierto que la cultura de la comida rápida nos invadió hace años, pero me he dado cuenta que las cosas han cambiado, y el ejemplo lo veo en mis hijas, que aunque les gusta las hamburguesas y la pizza, empiezan a apreciar la buena comida casera…

P. Que, por cierto, de eso sí que sabes…

R. No soy especialmente bueno, pero una de las cosas que más me gusta hacer es el tomate frito en casa porque a mis hijas les gusta más que el del súper. Creo que se están cambiando los hábitos hacia un buen camino. Aunque es verdad que no se hacen las comidas que se hacían antes, sí se intenta comprar comida fresca y que se aproxime a lo natural. Además, estamos en la era de los gimnasios, el running, etc..

P. Si tu cámara lo arreglara todo, ¿qué es lo primero que pondrías en el foco?

R. Ya no habría foto quemada del SNS (risas). Habría muchísimas cosas para arreglar, y a lo mejor estoy un poco sesgado por el tipo de paciente que veo, por la situaciones a las que me enfrento. Pero, aunque es cierto que hay mortalidad y que uno se plantearía grandes fotos como curar el cáncer, hacer desaparecer las enfermedades cardiovasculares, etc. Hay algo mucho más importante y es ver la cantidad de personas que sufren enfermedades simplemente porque la estructura social ha hecho que se queden solas y aisladas. Probablemente esto es a lo que pondría en el foco.

P. ¿Cuál te gustaría que fuera la foto del SNS?

R. Es difícil dar una respuesta… Probablemente lo que más me gustaría, independientemente de una lista de deseos en cuanto a RR.HH., es que a pesar de los 17 sistemas sanitarios, hubiera una uniformidad de criterios, que realmente los consejos interterritoriales fueran vinculantes… Sobre todo, que esa optimización de recursos que se hace por CC.AA. se hiciera a nivel nacional.

P. ¿Le gustan a los responsables sanitarios “posar” demasiado?

R. Creo que no. No veo mal que las personas quieran posar para una foto. De hecho, cuando algo se hace bien como el Plan Nacional de la Hepatitis C está muy bien que se pose para una foto, si los resultados son buenos. No diría que hay demasiadas fotos. Hay que procurar que las fotos sean por algo que realmente se hace bien y cuantas más haya mejor.

Carrete o digital… Digital sin duda. La última cámara de carrete que tuve me la robaron.

¿Trípode o palo de selfie? Trípode, sin duda, incluso con el móvil. Para el teléfono tengo trípode con disparador, también tengo palo pero no lo uso.

¿A quién juntarías para una foto?

Ahora mismo, si pudiera elegir una foto, elegiría juntar a mi abuelo y a mi tío conmigo de mayores. La única foto que tenemos los tres juntos es la que hay ahí colgada (en la pared de su despacho), y yo era un bebé.