Gaceta Médica Madrid | jueves, 19 de junio de 2014 h |

Mariano Barbacid Montalbán, descubridor de los oncogenes humanos, y Alfred Lewis Goldberg, referente en el estudio del papel de la degradación de las proteínas en las enfermedades humanas, serán investidos como doctores honoris causa por la Universidad de Barcelona (UB) en un acto institucional que presidirá el rector, Dídac Ramírez i Sarrió, y que tendrá lugar el próximo jueves, 26 de junio, a las 12 horas, en el Paraninfo del Edificio Histórico de la UB.

En la investidura de Barbacid, experto en oncología molecular, oficiará como padrino el profesor José Luis Rosa, del Departamento de Ciencias Fisiológicas II de la Facultad de Medicina de la UB. Barbacid (Madrid, 1949) es un científico de relevancia internacional, pionero en el campo de la oncología molecular y en el estudio de las bases moleculares del sistema nervioso. La investigación de Barbacid ha abierto caminos que, además de profundizar en el conocimiento de diferentes vías de señalización y regulación de la proliferación celular, han permitido diseñar estrategias terapéuticas para diferentes tipos de cánceres.

Actualmente, este ivestigador

Mariano Barbacid es jefe del Grupo de Oncología Experimental en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Se licenció en 1971 en la Facultad de Ciencias Químicas (especialidad de Bioquímica) de la Universidad Complutense de Madrid, donde también se doctoró en 1974. Este mismo año ingresó en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, donde desarrolló su formación posdoctoral y posteriormente formó su propio grupo de investigación. En 1982, dicho grupo consiguió aislar por primera vez un gen humano mutado capaz de causar cáncer. Unos meses más tarde, Barbacid y sus colaboradores demostraron que este oncogén humano era una versión mutada del gen H-Ras. También establecieron su mecanismo de activación oncogénica mediante una simple mutación somática. La relevancia científica de estos trabajos fue reconocida por numerosos premios, como el Rey Juan Carlos I y el Rhoads Memorial Award de la Asociación Americana de Investigación del Cáncer (ACCR).

La continuación de los estudios en Oncología le permitió demostrar a nivel molecular que los agentes cancerígenos inducían tumores mediante la activación directa de los oncogenes. Esta línea de investigación estableció las bases para la identificación de los oncogenes como dianas directas de los agentes carcinógenos. Posteriormente, como director ejecutivo del Departamento de Biología Molecular en el Instituto de Investigación Farmacéutica Bristol Myers Squibb, en Princeton (Nueva Jersey, EE. UU.), identificó la familia de proteínas Trk como la receptora de las neurotrofinas, un grupo de factores de crecimiento esencial para la supervivencia de las neuronas. En 1998, el Dr. Barbacid volvió a España y creó, con el patrocinio del Instituto de Salud Carlos III, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), con el objetivo de dotar a España de un centro de investigación en cáncer de excelencia y relevancia mundial. Pese a su corta vida, el CNIO es ya el primer centro de investigación del Estado en producción científica en revistas de alto impacto, y uno de los primeros del mundo.

Barbacid ha publicado más de 275 artículos científicos y es miembro de numerosas asociaciones científicas, como la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO), la Academia Europea o la Academia de Ciencias de Estados Unidos. Ha recibido numerosos premios y distincions, entre los cuales figura la Medalla de Honor de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud, con sede en Lion.

Por su parte, Alfred Goldberg será investido en un acto que apadrinará Josep M. Argilés, catedrático del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Biología y del Instituto de Biomedicina (IBUB) de la UB. Goldberg (Providence, EE. UU., 1942) es profesor de biología celular en la Universidad de Harvard, donde ha desarrollado toda su carrera académica. Obtuvo la licenciatura en 1963 y el doctorado en Fisiología en 1968, y ha sido profesor en la Escuela de Medicina de Harvard desde 1977.

Su investigación se ha centrado en los mecanismos bioquímicos y la regulación fisiológica de la degradación de las proteínas en las células y la importancia de este proceso en diferentes enfermedades. Las proteínas se producen constantemente y después se descomponen en aminoácidos. Este proceso es la versión celular del control de calidad, dado que elimina las proteínas dañadas. Su laboratorio descubrió el sistema dependiente del ATP (trifosfato de adenosina) de la degradación de proteínas, que actualmente se denomina vía de señalización ubiquitina-proteasoma. También demostró por primera vez la participación de los proteasomas —un gran complejo proteico presente en todas las célucas eucariontes— en este proceso y descubrió las proteasas dependientes del ATP, un tipo de enzimas responsables de la degradación de proteínas en bacterias y mitocondrias.

Esta investigación básica se ha podido relacionar con la comprensión de las enfermedades humanas. Por ejemplo, con hallazgos como los mecanismos de la degradación excesiva de proteínas y atrofia muscular en muchos estados patológicos, y también con la comprensión de la función del proteasoma en la presentación de antígenos, un proceso clave del sistema inmunitario. El laboratorio del profesor Goldberg introdujo por primera vez los inhibidores del proteasoma, ahora ampliamente utilizados como herramientas de investigación, e inició las investigaciones que condujeron al desarrollo del inhibidor Velcade (bortezomib), utilizado en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer.

Goldberg ha publicado más de cuatrocientos artículos científicos y forma parte del 1 por ciento de los autores más citados en publicaciones científicas en ciencias de la vida. Además, es miembro de prestigiosas Instituciones, como la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), la Academia Americana de las Artes y las Ciencias y los Institutos de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de los EE. UU. Su investigación ha sido reconocida con numerosos premios, incluyendo el Novartis-Drew de Ciencias Bioquímicas, el Severo Ochoa (Universidad de Nueva York, EE. UU.) y el Knobil (Universidad de Texas, EE. UU.), entre otras distinciones.