Guía/ Los médicos de primaria deben encajar la gestión emocional con la eficiencia

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REDACCIÓN Madrid | viernes, 14 de diciembre de 2012 h |

La búsqueda de la excelencia en la atención supone un doble camino que requiere de una actualización técnica permanente pero también de una gestión emocional. Además, los profesionales tienen que velar cada vez más por la gestión eficiente de recursos, lo que no es fácil de cuadrar en ciertas situaciones, dada la escasez y el progresivo coste de las nuevas tecnologías diagnósticas y terapéuticas. Por ello, tal y como ha explicado Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud y uno de los directores de la guía “Retos Éticos en Atención Primaria”, el objetivo de esta herramienta —editada conjuntamente con la Organización Médica Colegial (OMC), en colaboración con GlaxoSmithKline— es orientar a los médicos del primer nivel en el manejo de estos conflictos exponiendo 39 casos paradigmáticos con sus posibles soluciones según el método de deliberación, que tiene por objetivo la toma de decisiones prudentes o razonables, es decir, intenta enriquecer el análisis a fin de incrementar la prudencia.

Así, el procedimiento sigue el esquema de presentación del caso, aclaración de los hechos, identificación de los valores, análisis de los cursos de acción posibles, identificación del curso óptimo y comparación en el marco jurídico pertinente al caso. Y es que la mejor calidad para el paciente, según recoge el texto, es una propuesta ante todo “moral” y, después, técnica y personal, siempre realizada con una estimación de costes asumible por la sociedad pues para Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC y otro de los directores de la guía, ejercer la medicina en AP es algo más que realizar una labor asistencial pasiva, es, sobre todo, un compromiso con el paciente, con la respuesta más adecuada a los intereses del SNS y de la comunidad desde una perspectiva científica, ética y deontológica correctas.