Juan Pablo Ramírez Madrid | miércoles, 02 de septiembre de 2015 h |

Ya se han cumplido 100 días desde que la mayoría de los consejeros de Sanidad tomaron posesión de sus cargos tras las elecciones autonómicas de mayo. Demasiadas cuestiones quedaron pendientes en la pasada legislatura: la reactivación de la carrera profesional, las sustituciones, nuevas ofertas públicas de empleo, la jornada labora de 37 horas y media… Aquellos comicios supusieron un vuelco en el mapa político. De gobernar en 11 comunidades autónomas, el Partido Popular solo pudo mantenerse en cinco.

Los sindicatos comienzan ya a dar muestras de desconfianza. El caso más significativo es el de Baleares, donde los médicos estudian emprender acciones. El motivo es la decisión del nuevo Gobierno de no ejecutar el acuerdo para reactivar la carrera profesional, que tendría que haber entrado en vigor el pasado 1 de octubre. Las organizaciones sindicales habían alcanzado este pacto con el anterior Ejecutivo. A pesar del cambio tras los comicios, el presidente del Sindicato Médico de Baleares, Isidro Torres se mostró sorprendido: “No puede ser que un país serio se mueva al albur del color político de un gobierno cada cuatro años”. Torres desconfía de la palabra del nuevo Gobierno que ha asegurado que se reactivará en 2017 y advirtió de que barajan acudir a la huelga.

En Canarias, el sindicato médico se puso sobre aviso después de la reunión del nuevo presidente, Fernando Clavijo, con la Asamblea 7 Islas. Una de las reivindicaciones de esta plataforma ha sido cambiar las bases de la OPE de 2007. Los sindicatos han reclamado al consejero, Jesús Morera, que convoque la mesa sectorial con la asistencia de Clavijo para tratar la situación de la OPE así como el cronograma para la recuperación de la carrera profesional, horario laboral e incentivos; el plan para las listas de espera, o el desarrollo del plan regional de urgencias. “Estas asociaciones —Asamblea 7 Islas—no tienen legitimidad en los órganos de negociación colectiva en la sanidad”, ha explicado Levy Cabrera, secretario general de CESM Canarias.

Buenas palabras y promesas

La mayoría de los sindicatos coincide en que se ha producido un cambio de talante con una mayor predisposición al diálogo, aunque de momento estas buenas intenciones no se han traducido en medidas concretas. Es el caso de la Comunidad de Madrid, según explica el secretario general de Amyts, Julián Ezquerra: “Las conversaciones son más fluidas, pero hasta hoy no ha habido nada nuevo sobre nuestras reivindicaciones”. Una de las cuestiones que preocupa al colectivo es la apertura de los quirófanos por las tardes. “A falta de un mes para que se ponga en marcha esta medida no se han explicado las condiciones, que tienen que aprobarse en la mesa sectorial”, añade.

Los médicos también han percibido un cambio de actitud en Navarra, tras la llegada de Geroa Bai. “En la reunión preliminar no se ha hablado de asuntos concretos”, señala el secretario general del Sindicato Médico de Navarra, José Miguel Lera, quien reconoce su preocupación por algunas cuestiones que han quedado sin aclarar en los nuevos estatutos del Servicio Navarro de Salud, que “empeora la normativa anterior”, ya que no obliga a sacar a concurso las jefaturas de servicio y de las unidades de gestión clínica. En Asturias, los médicos han encontrado más accesible al nuevo consejero, Francisco del Busto. Una de sus reivindicaciones ha sido la de cambiar los módulos de tarde, “que han resultado totalmente ineficaces”, señala Javier Alberdi, presidente del Sindicato Médico del Principado de Asturias.

En la Comunidad Valenciana podría solucionarse uno de los principales conflictos de la profesión: la eliminación de la jubilación forzosa a los 65 años. La nueva consejera, Carmen Montó, se ha comprometido a incluir esta medida en el nuevo Plan de Recursos Humanos, “que podría estar listo en marzo o abril”, según explica el secretario general de CESM Valencia, Andrés Cánovas.

La misma buena predisposición al diálogo han encontrado en Castilla-La Mancha. “La impresión que tenemos es que puede haber cambios”, señala el secretario general del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha, Rodrigo Bernaldo de Quirós. El principal problema que puede impedir la consecución de los objetivos desde su punto de vista es la limitación presupuestaria, provocada por el objetivo de déficit.

Este mismo miedo también lo ha expresado el secretario general del sindicato de Cantabria, Vicente Alonso, que asegura sentirse esperanzado en cuestiones como “los moscosos, la jornadas laboral o la carrera profesional”, dada la “capacidad de gestión y de diálogo” de la nueva consejera.

La eventualidad es otra de las cuestiones pendientes. En Andalucía es una de las regiones donde más polémica ha generado. “Parece que a principios d enero todos tendrán su jornada al 100 por 100”, ha destacado el secretario general de la organización sindical en esta comunidad, Antonio Rico. Durante la última mesa sectorial, el SAS se ha comprometido a lanzar una OPE en 2016. “En enero y febrero harán un análisis de las necesidades y en marzo o abril se hará la convocatoria”, subraya. En Extremadura también preocupa de la situación, después de que no se renovara a siete trabajadores del área de Badajoz. “Hemos solicitado una reunión para conocer si este problema se extiende a todo el Servicio Extremeño de Salud”, afirma María José Rodríguez, secretaria general de CESM en Extremadura. También preocupa este problema en Murcia. “Una de nuestras prioridades es la lucha contra la temporalidad”, sostiene Ángel Victoria López, secretario general del sindicato murciano, que ya ha traslado una batería de medidas a la nueva consejera.

En Castilla y León se mantiene en la consejería Antonio Sáez Aguado, aunque se han producido “cambios importantes en la cúpula”, explica el secretario general del sindicato en esa región, Mauro Rodríguez, quien teme también que las limitaciones presupuestarias impidan que se cumplan sus solicitudes.

En Baleares, el nuevo Gobierno no ejecutará
los acuerdos sobre la carrera profesional

Regiones como Castilla-La Mancha, Castilla y León
o Cantabria temen las limitaciones presupuestarias