Congreso/ Los profesionales deben formarse para equiparar su manejo a las crónicas

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Redacción Madrid | viernes, 12 de octubre de 2012 h |

Uno de cada 1.000 niños padece algún tipo de enfermedad rara, lo que hace muy probable que en cada cupo de atención primaria haya algún paciente ya diagnosticado. Es la estimación de Cristóbal Coronel, presidente del XXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (Sepeap) finalizado recientemente en Sevilla, que asegura que este hecho obliga al pediatra de AP a manejar este tipo de dolencias como cualquier patología crónica.

La importancia del diagnóstico precoz ante estas enfermedades es clave. En casi todos los casos, tal y como explica Coronel, suele haber afectación neurológica, que puede darse al inicio o durante la evolución de la enfermedad, de ahí la importancia de la detección temprana, si es posible, antes de que llegue a generar discapacidad.

El presidente del congreso considera fundamental que el pediatra de primaria adquiera los conocimientos básicos sobre este tipo de patologías, así como las pruebas necesarias para su diagnóstico, aunque es consciente de que la confirmación y el seguimiento de estos pacientes exige centros de referencia con tecnología muy especializada.

En cualquier caso, subraya que el papel del pediatra del primer nivel tiene un carácter de integración, dentro del abordaje multidisciplinar que exige su atención. Para ello, también es necesario mejorar la conexión con la atención hospitalaria, tanto de cara a un diagnóstico definitivo como para su seguimiento, asegura.

El abordaje de las enfermedades raras en el paciente pediátrico ha sido uno de los numerosos temas tratados en el encuentro, en el que los profesionales han vuelto a reclamar la necesidad de contratar 600 nuevos especialistas para lograr la ratio adecuada, un pediatra por cada 1.000 niños. Según los datos de la Sepeap, en nuestro país hay 9.544 pediatras en activo, de los que dos terceras partes desarrollan su actividad en el primer nivel asistencial.