Redacción Madrid | viernes, 11 de enero de 2013 h |

Ángel Gil, catedrático de salud pública y medicina preventiva de la Universidad Rey Juan Carlos, estuvo la semana pasada en Toma Medicina! conversando sobre las asignaturas pendientes en prevención de la salud que tienen los ciudadanos y los distintos estamentos gubernamentales.

“Lo importante —aseveró el entrevistado— es que la gente sea consciente de que prevenir realmente vale más que curar” y no se quede en un mero refrán. “Esta actitud conlleva un menor coste económico y una repercusión destacable en la población”, aseveró el catedrático. Para este experto, los mensajes preventivos sí calan, lo que ocurre es que estos tienen que ser continuos, repetitivos y formulados en positivo.

Gil recalcó que invertir en políticas de prevención es muy rentable y si esta actitud se estimula está demostrado que se reduce la aparición de determinadas patologías. Sin embargo, “la principal pega que tiene este tipo de actuaciones es que sus efectos no son inmediatos y en política esto no interesa”. Por eso, instigó a que los políticos cambien de mentalidad, por lo menos en materia de salud, y defendió la instauración de medidas en este sentido, pero pensando sólo en que se trata de hacer “algo bueno por el ciudadano”, dejando de lado las ambiciones política.

La prueba de que estas actuaciones funcionan es la ley Antitabaco. Según explicó Ángel Gil, “desde su aprobación se han reducido los infartos de miocardio, aunque sus verdaderos efectos no se verán hasta dentro de veinte años”.

El experto en medicina preventiva, destacó también los resultados de otras actuaciones del gobierno como todas las estrategias de salud destinadas a patologías ya sea en diabetes, EPOC, cáncer, salud mental o incluso con la ampliación del calendario de vacunación.

Aún así, insistió en que la inversión en materia preventivas es más bien escasa y, en general, habría que centrarse más en la atención primaria para evitar los elevados costes que hoy día soporta la atención especializada.

Hábitos poblacionales

La población actual sabe qué debe hacer para mejorar su salud, aunque Gil resaltó que en nuestro país se han perdido los buenos hábitos alimentarios. La comida rápida ha ganado terreno y la dieta mediterránea ha caído en el olvido. Sin embargo, la actitud de Ángel Gil es positiva y considera que tarde o temprano los españoles volveremos a recuperar la comida tradicional. En cuanto al deporte, recomendó su práctica diaria, durante media hora y de forma moderada.