J.P.R. Madrid | viernes, 08 de enero de 2016 h |

Los médicos residentes británicos preparan tres jornadas de huelga en 30 días, después de que no hayan prosperado las negociaciones con el Gobierno del Reino Unido y el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) para mejorar su situación.

La Asociación Médica Británica (BMA, por sus siglas en inglés) ha reconocido avances en las últimas negociaciones, aunque considera que aún no se han cumplido los principales puntos del memorandum de entendimiento firmado el pasado diciembre. Ante esta tesitura, los residentes han decidido convocar el primero de los parones, de 24 horas, para este martes 12 de enero. Posteriormente, han convocado una segunda jornada de huelga, de 48 horas, entre el martes 26 y el jueves 28 de enero. El tercero tendrá lugar el miércoles 12 de febrero durante toda la jornada laboral, entre las ocho y las cinco de la tarde. Sólo los servicios de emergencia quedarán exentos de la huelga.

Aún hay tiempo para la reacción. El director del Comité de médicos residentes, Johann Malawana, le explicaba en una carta al director general de Empleo del NHS, Danny Mortimer, su intención de continuar con las negociaciones. Pero a pesar de esta disposición aún existen demasiados flecos pendientes en las conversaciones.

Reivindicaciones

La decisión de acudir a la huelga ha contado con un importante respaldo. Un 98 por ciento de los médicos afiliados a la BMA dieron el visto bueno a esta determinación. Una de las principales protestas de los médicos residentes han sido las jornadas maratonianas de 32 horas a las que se ven obligados en multitud de ocasiones. En el documento que la BMA remitía el pasado 4 de enero al NHS le exigía “el establecimiento de un límite seguro de horas de trabajo para los médicos residentes, para garantizar que los pacientes no son tratados por médicos cansados y sobreexplotados; esto incluye límites en horas trabajadas por turnos, el número y tipo de turnos trabajados durante un periodo de siete días, y las jornadas de descanso adecuadas”.

En el documento, la asociación reclama la fijación de las horas de descanso después de una guardia o de un turno de noche. Los médicos ya han hecho saber a las autoridades su preocupación porque los facultativos en formación sean obligados a trabajar el día posterior a una guardia “sin el adecuado descanso nocturno”.

Precisamente éste es un problema que se viene produciendo en España en los últimos años. La situación no parece tan grave como la de 2007, cuando los médicos internos residentes españoles (MIR) se echaron a la calle para protestar contra este práctica, pero se siguen produciendo casos en la actualidad, como han denunciado los sindicatos en las comunidades autónomas, sobre todo a causa de la reducción de plantillas durante la crisis económica. En los últimos años, se han producido también amenazas de huelga al Servicio Andaluz de Salud y al Servicio Madrileño de Salud, como consecuencia de los recortes introducidos por los gobiernos autonómicos para hacer frente a la recesión económica.

Pero más allá de las jornadas de huelga y la fijación de los descansos, los médicos británicos han elevado otras protestas. Una de ellas es el establecimiento de “un estructura salarial que refleje el nivel responsabilidad, intensidad, y trabajo hecho”. Uno de los aspectos que la BMA considera que NHS debería reconocer es la aportación que los médicos residentes realizan a la ciencia con trabajos de investigación. La intención es que los médicos residentes vayan recibiendo una retribución mayor en función de la experiencia y conocimientos que vayan adquiriendo durante su entrenamiento.

Otro de los objetivos es la eliminación de la creciente disparidad salarial por cuestiones de género, según consta en el documento.

Existen también diferencias en cuanto a la jornada del sábado, que el Servicio Nacional de Salud británico considera un día laboral, mientras que los facultativos entienden que debería retribuirse como fin de semana. Las diferencias se extienden al turno de noche. Mientras el Gobierno lo define como un mínimo de tres horas entre las 23 horas y las 6 de la mañana, la BMA argumenta que es cualquier turno que se establezca entre las 22 horas y las 6 de la mañana.

El pago de las horas extraordinarias ha generado aún más confrontación. En la actualidad, el NHS cuenta con un mecanismo para compensar el tiempo extra de trabajo con horas de descanso.

La BMA ha insistido también en el nombramiento de un supervisor independiente que controle que no se imponen horarios abusivos a los residentes y que estos cumplen con los horarios establecidos.