A.F. Madrid | martes, 01 de diciembre de 2015 h |

“La medicina es una ciencia, es un arte y es una profesión, y se caracteriza por el incesante cambio y progreso”, comenta a GM Melchor Álvarez de Mon, catedrático de Medicina de la Universidad de Alcalá, para añadir que desde que comenzó su desarrollo en la época de Hipócrates, la medicina científica está en continua mejora. En los dos últimos siglos, este avance se ha acelerado, y en las últimas décadas se ha convertido en vertiginoso. Esto obliga a que el médico tenga que actualizar sus conocimientos y sus destrezas y exige que esté en constante revisión de esta información, “que es tan desbordante que tiene que conseguirse una adecuada gestión de la adquisición de progresos y de la adaptación a la práctica clínica”, por lo tanto, la formación continuada del médico es imprescindible, concluye.

Coincidió con él Maite López-Gil, jefa del Servicio de Anestesia y Reanimación del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y profesora asociada del Departamento de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, quien consideró que, si en cualquier sector es importante y necesaria la formación continuada, en el sector salud es prioritario porque es una forma de actualizarse y estar al día de todas las novedades tecnológicas y avances científicos, pero sin olvidar la necesidad de aprender sobre aspectos a los que la formación clásica no llega, como pueden ser las herramientas de trabajo en equipo, el abordaje multidisciplinar o el manejo de situaciones de crisis.

Álvarez de Mon continúa señalando que los instrumentos educativos de la formación continuada son diversos pero, en su opinión, los programas reglados y estructurados son “clave”.

Para López-Gil, el máster, aunque en principio puede parecer largo en el tiempo, siempre tiene que ir unido a los objetivos del alumno y adaptarse a sus necesidades. Por este motivo, en los últimos tiempos, la mayoría de ellos tienen una parte no presencial muy importante, pues la formación online permite que puedan realizarlo personas que trabajan y cuyos horarios “son muy ajustados”.

Los másteres

La obesidad, la diabetes mellitus, la hipertensión, las hiperlipidemias, son “una auténtica epidemia” en el siglo XXI y se relacionan con el riesgo cardiovascular y de procesos tan relevantes como el cáncer, señala el catedrático de Medicina de la Universidad de Alcalá en relación con los másteres de Metabolismo y de Riesgo Cardiovascular del Grupo CTO. Estos problemas, que son una mezcla de estilo de vida y alimentación, conllevan el desarrollo de patologías que suponen un factor importante de mortalidad y morbilidad. A su juicio, es esencial la formación del médico en la prevención del desarrollo de todos estos grandes mecanismos de enfermedad y, por lo tanto, en la optimización del diagnóstico precoz de los pacientes y en la instauración de los tratamientos adecuados.

En cuanto al Máster de Enfermedades Prevalentes. Atención Primaria, del Grupo CTO, explica que la enfermedad es “un concepto muy complejo” en el que hay muchos procesos donde todavía el conocimiento de la ciencia es limitado. Sin embargo, el hecho de que haya situaciones clínicas que son más frecuentes, obliga a que los médicos que atienden a los pacientes en primera línea deban tener la máxima actualización de los conocimientos de las enfermedades prevalentes y que, a su vez, sepan detectar claramente aquellos aspectos en los que se requiere la colaboración de otros especialistas o las situaciones antes las que ha de derivar al paciente.

Vía aérea

En cuanto al Máster de Vía Aérea del Grupo CTO, la jefa del Servicio de Anestesia y Reanimación del Hospital General Universitario Gregorio Marañón detalla que es el primero sobre este tema que aúna tanto la formación online participativa, mediante la que el alumno podrá estar en contacto con los expertos en el tema, con la formación práctica, porque se trabaja a través de vídeos, talleres y simulación clínica. “Nosotros le damos prioridad a la simulación clínica en este máster porque es el presente y el futuro de la formación y va a permitir ir un paso más allá en el aprendizaje, ayudando a que el alumno se forme en habilidades no técnicas, como el trabajo en equipo o la comunicación”, subraya.

En concreto, CTO lo ha organizado en tres másteres: el primero, dirigido a enfermería; otro máster clínico, cuyos destinatarios son médicos tales como anestesiólogos en iniciación, intensivistas o profesionales de otras especialidades quirúrgicas; finalmente, el tercero de los másteres es de manejo avanzado en la vía aérea y va dirigido a anestesiólogos ya expertos en este tema. La conveniencia de contar con estas tres formaciones es para López-Gil el hecho de que, en la actualidad, el manejo de la vía aérea se ha convertido “en una verdadera superespecialidad” en diferentes áreas médicas y, por ejemplo, en el caso de las enfermeras que desarrollan su labor en el ámbito de las urgencias hospitalarias o con pacientes críticos, a menudo se encuentran con el reto de asistir a pacientes que van a precisar algún tipo de maniobra relacionada con la vía aérea e, incluso, de la vía aérea difícil.

Recursos

Álvarez de Mon agrega que, para poder impartir estos másteres es imprescindible contar con todo un equipo de profesores que desarrollan su actividad en diferentes ámbitos de la medicina y el Grupo CTO dispone de unos recursos de formación, de docencia, y de tecnologías de la información “absolutamente competitivos, de primer nivel”.

Por este motivo, considera “claro y excelente” y un valor añadido el apoyo a la difusión del conocimiento por parte de CTO y que se facilite el acceso al estudiante a la información.

Un máster tiene que ir siempre unido a los objetivos de los alumnos y adaptarse
a sus necesidades

El esencial que el médico esté formado en la prevención de mecanismos de enfermedad como la obesidad

El avance en medicina es tan desbordante que requiere de una actualización constante de los conocimientos