Estudio

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CARMEN M.LÓPEZ Madrid | viernes, 12 de abril de 2013 h |

Los errores en los diagnósticos de pacientes en asistencia ambulatoria son la base principal para las demandas por negligencia en atención primaria, sin embargo, estos problemas, en ocasiones no son identificados y están poco estudiados debido a su dificultad en la detección. Esta es la conclusión de un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de Houston, en Texas (Estados Unidos), publicado en la revista Jama Internal Medicine.

El principal objetivo consistía en evaluar la viabilidad de la detección de manera electrónica para ayudar a identificar los errores de diagnóstico en atención primaria. La investigación se realizó estudiando historias clínicas de una red de atención a pacientes y una aseguradora privada. Como filtro para la búsqueda se tuvo en cuenta las segunda vez que el paciente acudió a la consulta, 14 días después de la primera visita.

Las historias clínicas

Los registros médicos de los pacientes en el hospital se filtraron mediante un sistema electrónico. Dos médicos examinaron de forma independiente todos los casos y determinaron la presencia o ausencia de errores en el diagnóstico a través de la revisión de las consultas, con resultados positivos y negativos. Un ejemplo extraído del estudio muestra como un paciente, con hipertensión y diabetes, presentaba síntomas de entumecimiento intermitente del brazo izquierdo y debilidad desde hacía unos días. El especialista pensaba que tenía neuropatía y le mandaron una electromiografía. Durante la segunda visita el paciente presentó un accidente cardiovascular.

En total, se detectaron 190 casos de errores de las evaluaciones entre octubre de 2007 y septiembre de 2008, de esos, 68 correspondían a diagnósticos de patología única no hechos.

Las conclusiones del trabajo reflejan como casi el 79 por ciento de estos errores se produjeron por problemas relacionados con la propia consulta y la relación médico-paciente. Otros factores, causantes de estos problemas, tenían relación con las derivaciones, las circunstancias relacionadas con el paciente, el seguimiento de la información diagnóstica, y por último, la realización e interpretación de pruebas diagnósticas. Además, en casi la mitad de los historiales se acumulaban más de una causa.

En el caso de los problemas que surgen en el marco de la relación médico-paciente, el detonante de los errores más importantes fueron los fallos en la anamnesis, en el examen físico y en la petición de pruebas diagnósticas.