ENTREVISTA/ Es la tercera vez que recibe el Premio BiC al mejor servicio de Diabetes

br

Carmen m. lópez Madrid | viernes, 13 de diciembre de 2013 h |

La Unidad de Diabetes del Hospital Universitario La Fe está acreditada por la Generalitat Valenciana como hospital de referencia para tratar esta enfermedad desde 1996. Por tercer año esta unidad ha sido reconocida con el Premio Best in Class. Un galardón que su responsable ve como un incentivo para seguir trabajando por este camino.

Pregunta. Es la tercera vez que la Unidad de Diabetes de La Fe gana el Premio BiC, ¿qué supone para el servicio este reconocimiento?

Respuesta. Este premio supone un empujón y el ánimo de seguir en esta línea. Es la tercera vez que nos lo otorgan de tres que nos hemos presentado y la verdad que nos deja satisfechos de lo que estamos haciendo.

P. ¿Cuál es el valor diferenciador de esta unidad?

R. El esfuerzo más importante que se ha hecho desde la Unidad de Diabetes del Hospital La Fe ha sido ofrecer al resto de servicios y unidades, tanto dentro como fuera del hospital, un servicio de referencia abierto a sus necesidades y dispuesto a ayudar y colaborar con todo aquello que tenga relación con el paciente diabético. Tenemos muy buena comunicación y sesiones periódicas con los centros de Primaria para coordinar la asistencia. En un hospital como el nuestro, el 35 por ciento de los pacientes ingresados en las distintas unidades y servicios son diabéticos y en las unidades de agudos se puede llegar a ser hasta el 70 ó el 75 por ciento, por ello, es fundamental la buena coordinación en la asistencia y desde nuestro servicio es una realidad.

P. ¿Cómo es la relación con los centros de salud de Primaria?

R. Ha de ser necesariamente fluida. Ellos tienen un teléfono de contacto para casos urgentes a su disposición así como un fax. De alguna manera hemos de asegurar que el paciente que necesite una atención preferente sea visto en la misma semana donde se genera la interconsulta. Esto es lo que estamos consiguiendo y está muy valorado no sólo por los pacientes sino por los profesionales, ya que están siendo atendidos con celeridad.

P. ¿Cómo debe abordarse la diabetes?

R. Quizás no pueda ser entendida de una única manera. La diabetes es una enfermedad in crescendo con una prevalencia que cada vez aumenta más, con unas estimaciones devastadoras. El gestor tiene que valorar, de manera cortoplacista, el desarrollo de campañas que de alguna manera disminuyan esta incidencia que estamos detectando, pero no debe olvidar la organización de estos pacientes. Lo que no se haga bien hoy, nos va a encarecer los costes en la atención a largo plazo, dado que las complicaciones crónicas de la diabetes son las que encarecen y aumentan el gasto sanitario. Por tanto, visión cortoplacista para prevención y control de factores de riesgo y largoplacista en cuanto a que si no hacemos algo hoy, tendrá un impacto negativo mañana.

P. ¿Qué papel juegan los equipos multidisciplinares en las Unidades de Diabetes?

R. Son fundamentales. No podemos entender la atención a un paciente con riesgo de retinopatía diabética sin una buena coordinación con el servicio de Oftalmología. Ni se puede concebir una complicación como el pie diabético si no hay una buena coordinación con Podología, Cirugía Vascular, Cardiólogos, etc. La diabetes es una enfermedad sistémica con repercusiones sistémicas, por lo tanto, la consideración de equipos multidisciplinares tiene que ser una condición sine qua non para una buena atención a los mismos.

P. ¿Cómo está siendo el cambio de mentalidad de agudos a crónicos?

R. Afortunadamente, la especialidad de Endocrinología y Nutrición ha completado esta etapa progresivamente. Hace unos 15 ó 20 años en un hospital como La Fe era habitual que en las salas de nutrición hubiera 15 pacientes hospitalizados, a día de hoy, lo hemos externalizado y hemos pasado a una media de uno o dos pacientes gracias a la atención ambulatoria. Por otra parte, la teleasistencia ha jugado un papel esencial y tanto pacientes como profesionales hemos sido capaces de entender la medicina con las nuevas tecnologías.

P. ¿En qué punto se encuentra la investigación en el campo de la Diabetes?

R. Va dando pequeños pasos año tras año. Hay dos líneas fundamentales, por un lado, el paciente insulinopénico, con el modelo de diabetes tipo 1, en el que se está avanzando mucho en el desarrollo tecnológico, donde se busca el páncreas artificial, el sistema de soporte de administración insulínica mediante inteligencia artificial y donde las alianzas que se están haciendo entre una disciplina como la medicina y la ingeniería son muy interesantes. Por otra parte, dos investigaciones dirigidas a diabetes tipo 2, en las que nuevas terapias emergentes basadas en incretinas y grupos terapéuticos nuevos están dando muchas satisfacciones a profesionales y pacientes porque realmente está cambiando el escenario del paciente diabético.

Pregunta. Al igual que los avances en investigación, ¿el papel del paciente ha evolucionado?

Respuesta. Ahora más que nunca no se entiende la atención de ninguna patología crónica sino es por la implicación del paciente. Los enfermos ya no son un ente pasivo, sino que toman decisiones continuamente. Durante la consulta veo al paciente 10-15 minutos y seguramente hasta que no pasen tres meses no volveré a verle, por ello, tengo que instruirle para que las decisiones que tome en su vida diaria sean las correctas.

P. ¿Echan en falta los endocrinos más autonomía a la hora de gestionar las unidades?

R. Cuando le planteas a un gestor determinados aspectos te das cuenta de que hay que llamar a muchas puertas. No dudo de que es necesaria la figura de un superior que tenga una visión más global, pero a veces, hay demasiados escalones y pasos intermedios que tenemos que superar. Si mañana me tocara estar en el otro lado, seguramente haría lo mismo.

P. ¿Qué tareas pendientes tiene la diabetes?

R. El reto más importante es conseguir echar freno a la eclosión de nuevos casos de diabetes que estamos viendo en países desarrollados y en vías de desarrollo. Si las estadísticas se cumplen, la diabetes va a colapsar cualquier sistema sanitario, porque es mucho el volumen que hay de pacientes que se prevén y nuestro reto y el de la Administración debe ser adaptarnos a unos hábitos de vida saludables.

“Tenemos muy buena relación con los centros de Primaria para coordinar
la atención a pacientes”

“Lo que no se haga
bien hoy, nos encarecerá los costes en la atención a largo plazo”