CARDIOLOGÍA/ Diagnóstico de la actualidad sanitaria

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| viernes, 30 de noviembre de 2012 h |

Pregunta. Desde el punto de vista de la Cardiología ¿están afectando los ajustes a la calidad asistencial?

Respuesta. Suponen indudablemente una reducción de los recursos y las reformas van a tener una influencia en la calidad asistencial. Dependiendo de cómo se hagan y de los actores que realicen estos cambios, podrán ser para mejor o para peor. Los estudios que nosotros hemos hecho en la SEC no reflejan un déficit de recursos en el SNS, sino al contrario. Lo más importante es implementar medidas estructurales, modificaciones en la gestión de los recursos para conseguir que con lo mismo estos recursos sean mucho más eficientes.

P. ¿Hay margen aún para ser más eficientes?

R. Como profesionales sí que identificamos áreas de ineficiencia en las diferentes estructuras sanitarias. La opinión de los profesionales no ha sido tenida en cuenta a la hora de hacer una planificación sanitaria y han primado fundamentalmente criterios políticos más que clínicos o técnicos. El ministerio de Sanidad nos ha convocado para analizar la cartera de servicios del SNS y pensamos que es una buena iniciativa porque sabemos que existen ineficiencias. Además en ocasiones hay más hospitales de los que corresponden. Desearíamos que el ministerio y las administraciones autonómicas fueran valientes para tomar las medidas necesarias basándose estrictamente en políticas de gestión que beneficien al sistema.

P. ¿Existe temor a que la revisión de la cartera de servicios afecte a prestaciones relacionadas con la Cardiología?

R. Si no se hace bien el resultado puede ser fatal. La SEC ha firmado junto con diez sociedades científicas una carta ofreciéndonos a colaborar con el ministerio y las comunidades en la modificación y actualización en la cartera de servicios. Estamos preocupados porque actualmente hay diferentes hospitales cuya gestión se ha cedido a otras entidades. Es fundamental que se apliquen a todos los mismos criterios y garantizar a la población que los servicios se van a mantener, lo cual no implica que se dupliquen. El mensaje es que ir al hospital más próximo no siempre es la mejor opción ya que hay hospitales pequeños donde es imposible que haya servicios muy especializados. Lo que hay que hacer es organizar bien la asistencia sanitaria para que a ese paciente, en el momento que lo precise, se pueda desplazar al centro donde se le atienda adecuadamente. Los recursos deben planificarse en función de las necesidades asistenciales velando por el cumplimiento de los requisitos y estándares aceptados y publicados por las sociedades científicas y el Ministerio de Sanidad.

P. ¿Cómo ve la externalización de los servicios en los hospitales?

R. Hay dos debates: el primero, si toda la gestión de la sanidad puede hacerse exclusivamente por la administración pública o si es bueno externalizar parte de esos servicios. El segundo es cómo se gestionan. Las sociedades científicas tenemos que velar porque en los centros se cumplan unos estándares de calidad para la prestación de la asistencia, la ordenación de las prestaciones tiene que ser absolutamente independiente del modelo de gestión y por supuesto responsabilidad de administración pública. Al paciente lo que le interesa es que le atiendan bien y no quién es el que lo gestiona. Pero para garantizar la equidad los datos asistenciales y estructurales de los hospitales con gestión externalizada deben de ser objetivos, independientes y auditados externamente. El problema no es tanto la idea sino cómo se desarrolla. Hay una corriente de opinión respecto a la excelencia de la gestión privada que por cierto no es compartida en absoluto en los ambientes más técnicos y científicos. Creo que es un problema de gestión, transparencia y coordinación. No es razonable que los hospitales externalizados se organicen entre ellos al margen de los públicos.

P. Recientemente se celebraba el día del paciente anticoagulado. Los pacientes advierten de que hay dificultades en el acceso a los nuevos fármacos. ¿Se percibe lo mismo por parte del especialista?

R. La Agencia Española del Medicamento publicó en el mes de septiembre un documento en el que se establecen las recomendaciones para utilizar estos nuevos anticoagulantes. Estas recomendaciones son más restrictivas que la propia ficha técnica de los productos. Desde mi punto de vista lo que deberíamos hacer los profesionales es cumplir las normas de la agencia o bien las pactadas en las diferentes comunidades, ya que son muy similares.

Los médicos tenemos que equilibrar el compromiso ético que tenemos de darle al paciente el fármaco que precisa en cada momento y también el compromiso que tenemos como gestores de los recursos del sistema sanitario de utilizar los fármacos de forma adecuada, igual que los procedimientos diagnósticos.

Pregunta. ¿A qué desafíos se enfrenta la especialidad?

Respuesta. La Cardiología ha tenido en los últimos años un impresionante desarrollo tecnológico. Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte. Tenemos el gran reto de gestionar correctamente a los pacientes que hemos salvado de los procesos agudos para transformarlos en pacientes crónicos y mejorar su atención. Por otra parte, es imprescindible mejorar la prevención porque reducir la mortalidad a base de procedimientos diagnósticos o terapéuticos que cada vez son más caros hace que el gasto se dispare y el sistema pueda quebrar.

P. ¿Cómo se está trabajando en este sentido desde la SEC?

R. Los cardiólogos tenemos mucha experiencia en el desarrollo de estrategias para mejorar la atención de los pacientes crónicos con unidades específicas de prevención secundaria y rehabilitación cardíaca, unidades de insuficiencia cardiaca y unidades de arritmias. Recientemente hemos elaborado un documento presentado en el último congreso de la SEC para normalizar la gestión de los pacientes ambulatorios que ha sido remitido a todas las sociedades de atención primaria para que sea consensuado por todos.

Desde el punto de vista de la prevención, tenemos la Fundación Española del Corazón que se encarga de hacer difusión de educación sanitaria para la población general a través de diferentes actividades. En primavera tendrá lugar el primer congreso para pacientes con enfermedades cardiovasculares.