Gaceta Médica Madrid | martes, 10 de noviembre de 2015 h |

Los costes anuales por causa del cáncer suponen para el sistema sanitario español alrededor de 6.000 millones de euros anuales. La mitad de ellos son gastos indirectos, según se extrae del libro Análisis de los costes indirectos: el caso del cáncer, elaborado por la Fundación Gaspar Casal en colaboración con la farmacéutica biotecnológica Amgen.

No obstante, su cuantificación en el ámbito de la salud es objeto de debate y, en el caso de la oncología, todavía siguen sin incluirse en la evaluación económica que se realiza para establecer el precio de los medicamentos innovadores.

Estas son algunas de las conclusiones del que examina la necesidad de una gestión integral de los procesos oncológicos para mejorar el uso eficiente de los recursos en el sistema sanitario. “Con esta publicación hemos querido ofrecer una imagen real de la relevancia que los costes indirectos del cáncer tienen en el sistema”, aseguró Juan E. del Llano, director de la Fundación Gaspar Casal. Según matizó, esos costes indirectos se refieren a “los costes no farmacológicos para que los planificadores los consideren a la hora de hora de tomar decisiones de priorización y elección de los tratamientos destinados a esta patología”.

Del Llano consideró que la evaluación económica va camino de convertirse en una “herramienta básica” para cuantificar los costes indirectos en el ámbito de la salud, sobre todo, en aspectos como la prescripción farmacéutica y la aplicación de la alta tecnología en prevención y tratamiento del cáncer.

Los expertos hicieron un llamamiento para que se lleve a cabo una estandarización del cálculo de los costes de productividad, así como la incorporación de los costes indirectos a la evaluación económica y los informes para fijación de precio. El profesor titular de Fundamentos del Análisis Económico de Universidad de Castilla La Mancha, Juan Oliva, aportó nuevos datos sobre el impacto laboral del cáncer de España: “Junto con los indicadores que directamente nos refieren al impacto sobre el bienestar que ocasionan los problemas de salud (mortalidad, morbilidad, discapacidad, pérdidas en la calidad de vida de pacientes y familiares), los análisis de impacto económico pueden ayudar a una mayor comprensión de su impacto social.