JORNADA/ 20 Encuentro del Sector sanitario

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Óscar Giménez Barcelona | viernes, 25 de octubre de 2013 h |

El SNS requiere cambios profundos si el objetivo es que siga siendo sostenible en el futuro. Esta afirmación fue una de las más repetidas durante la celebración del XX Encuentro del Sector Sanitario, organizado por el IESE Business School y KPGM en Barcelona. Bajo el lema ‘Haciendo realidad una salud centrada en el paciente’, acogió a los máximos directivos de empresas y administración del sector. La presidenta del encuentro, Núria Mas, profesora de Economía de IESE, subrayó que este foro tiene como objetivo poner en común puntos de vista y preocupaciones, pero sobre todo nuevas iniciativas e ideas que permitan a todos construir el sistema sanitario del futuro. “Esto es ahora más importante que nunca, porque las presiones a las cuales está sometido el sistema desde el punto de vista económico y demográfico son muy importantes”, afirmó.

El consejero de Salud de Cataluña, Boi Ruiz, aseveró en la inauguración que, hasta ahora, las administraciones han basado la sostenibilidad en la elasticidad. “Mientras el sistema ha sido elástico —dijo— ha podido ser sostenible”. El titular de Salud admitió que el SNS ha perdido flexibilidad e insistió en que resulta necesaria, ante la incapacidad de generar nuevos recursos, una mayor solvencia para acometer un cambio en la manera de producir los servicios y de dar respuesta a los problemas de salud de los ciudadanos. “Si no se introducen grandes cambios, no podremos ser sostenibles ni solventes”, afirmó.

Necesidad de reformas

Uno de los platos fuertes de la jornada fue la mesa sobre iniciativas en política sanitaria, en la que participaron los consejeros de sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty; de la Comunidad Valenciana, Manuel Llombart; de Galicia, Rocío Mosquera, y el presidente del Consejo de Administración del Instituto Catalán de la Salud, Carles Constante.

El primero fue el más combativo respecto a la necesidad de hacer grandes cambios en el modelo actual. Fernández-Lasquetty empezó destacando la paradoja del momento actual: “Tenemos una medicina que nunca ha sido tan buena como ahora y, al mismo tiempo, nunca ha estado tan comprometida la sostenibilidad de SNS”.

Según el consejero madrileño, nuestro sistema necesita reformas de fondo. “La gestión pública sanitaria es excesivamente rígida desde hace muchas décadas”. Fernández-Lasquetty explicó que la causas de esta rigidez radican en el mantenimiento de reglas instauradas en el siglo XIX y aplicadas en el siglo XXI. Como consecuencia de esta situación, España presenta, desde su punto de vista, “un debate creciente sobre el perjuicio que genera la rigidez del sistema funcionarial, no solamente para la administración y por el contribuyente, sino también incluso por los mismos profesionales”.

El responsable de la sanidad madrileña lamentó que a pesar de la excelencia que ha alcanzado la medicina actual exista “un riesgo de insostenibilidad del sistema público de salud”. Durante su intervención, reiteró que la situación actual “implica sacrificio, compromiso y esfuerzo, pero también oportunidades” que no se deberían desaprovechar.

Para Manuel Llombart, el objetivo debe centrarse en mantener el nivel de excelencia, “uno de los retos más difíciles para las comunidades autónomas que tenemos las competencias en sanidad” e insistió en que no se puede mantener el modelo actual.

El consejero valenciano añadió que los gestores públicos buscan la forma de conseguir la sostenibilidad de una sanidad universal, pública, gratuita y de calidad: “Hoy en día, la sociedad no nos permite otro discurso y no sé si podremos mantenerlo muchos años más”. El titular de la sanidad valenciana alegó que de momento los directivos sanitarios han incrementado la eficiencia, “pero llegará un momento en el cual no dará más de sí y tendremos que pensar en nuevas vías de sostenibilidad”.

Retos y oportunidades

Rocío Mosquera coincidió con esta argumentación. La consejera gallega subrayó el desafío de mantener los servicios asistenciales de calidad y, al mismo tiempo, conseguir un sistema sanitario sostenible. “Tenemos que convertir este reto en una oportunidad, que exige transformar el modelo asistencial, así como el modelo de relación que tenemos con los ciudadanos y con los profesionales”. En su alocución, advirtió del riesgo de que no pueda mantenerse el sistema sanitario actual. “No es la especie más fuerte la que sobrevive, sino la que mejor se adapta al cambio”, sostuvo.

Los responsables sanitarios aprovecharon el acto para defender sus iniciativas. Todas ellas tienen en común la necesidad de una mayor implicación de los ciudadanos, que deben estar mejor educados e informados en temas de salud. En este sentido, destacaron los programas ‘Paciente Experto’ que han puesto en marcha algunas comunidades. Según Carles Constante, esta experiencia en Cataluña, con pacientes crónicos y con enfermedades complejas ha cosechado buenos resultados: “Cuando al paciente le damos información y se convierte en un agente activo se reducen las visitas de atención primaria, las visitas a urgencias y las hospitalizaciones”.

Tal como resumió Boi Ruiz, los políticos deben “dar respuesta a las preocupaciones que interesan a los ciudadanos: que los traten bien, que resuelvan sus problemas de salud, que los curen o que mejoren, que lo hagan el más rápidamente y el más cerca de casa posible, siempre y cuando esto no vulnere el primer principio, y que todo se haga con seguridad”.

Boi Ruiz: “Sin grandes cambios, no podremos ser sostenibles
ni solventes”

Fernández-Lasquetty: “La gestión pública sanitaria es excesivamente rígida”