Movilización/ El 90% de los profesionales sanitarios secundó la movilización contra el recorte de los salarios en la función pública

br

El sindicato médico reclama que la reducción en los variables sea la menor posible y se aplique de forma homogénea en todo el país

Sólo en complementos de destino la rebaja oscilaría entre los 30 y los 50 euros al mes, según la Federación de Sanidad de CC.OO.

| 2010-05-28T16:23:00+02:00 h |

A falta de datos concretos, los sindicatos han preparado sus propias estimaciones sobre el impacto del recorte. Según los cálculos de CESM-CV, la pérdida media sobre el total de las retribuciones en el caso de los médicos rondaría los 300 euros al mes, oscilando entre los 150 y los 500 euros. Mientras el personal de enfermería tendría que restar a su sueldo entre 100 y 250 euros mensuales, con un descuento medio de 200 euros al mes. La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC.OO. estima que el descuento sobre los complementos de destino iría de los 30 a los 50 euros mensuales, y se restarían dos euros al mes por cada trienio.

Para Femyts, el recorte supone una media de 4.500 euros, a los que hay que sumar el nivel de carrera y la productividad. Cada médico de la sanidad pública aportaría más de 10.000 euros, según sus datos.

Los residentes también verán reducida su nómina. Fernando Rivas, vocal de Médicos en Formación de la OMC, calcula que el salario del residente es, como máximo, el 90 por ciento del de un adjunto. Sólo tienen dos complementos, el de guardias y uno exclusivo de residencia, de manera en volumen el recorte sería menor, pero con la desventaja de que el colectivo ya parte de un sueldo más que ajustado.

E.M.C.

Madrid

Mientras el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sacaba adelante el 27 de mayo en el Congreso, y por sólo un voto, el plan de reducción del déficit público que mete la tijera al sueldo de los funcionarios, a apenas 20 metros de este escenario los representantes del Foro de la Profesión Médica manifestaban de forma unánime su rechazo a una medida injusta en el fondo y en la forma, sumándose así al paro de 15 minutos convocado por los sindicatos CESM, Satse y Usae. Y es que no sólo las medidas recortarán el sueldo de los facultativos sino que, además, hasta la fecha el colectivo sigue desconociendo hasta qué punto les afectará “el castigo económico”, según advirtió el foro.

La supuesta rebaja “progresiva” de los complementos, que en CESM consideran más bien “lineal”, según la redacción del real decreto que la contempla, sigue siendo un misterio. De hecho, al cierre de esta edición, el comité ejecutivo del sindicato se encontraba reunido para calibrar con sus responsables autonómicos en qué medida podrían aplicar los recortes sus respectivas consejerías. En este sentido, el secretario general de CESM, Patricio Martínez, insiste en que debe ser una rebaja lo menor posible que se produzca de manera homogénea en todas las comunidades.

A la espera de saber el alcance de estas nuevas rebajas, los ajustes ya conocidos en las retribuciones fijas lanzaron a la calle al 90 por ciento de los trabajadores sanitarios, que secundaron la convocatoria del paro de 15 minutos propuesta por los sindicatos profesionales.

Las puertas de hospitales y centros de salud acogían pancartas con mensajes claros al Gobierno —“Menos recortes, mejor gestión”—, mientras las entidades convocantes recordaban que la medida supone penalizar a un sector que en los últimos años, cuando otros gozaban de bonanzas económicas, ha visto “cómo las retribuciones se estancaban, se precarizaban los contratos, no se cubrían las bajas del personal y la apertura de nuevos servicios y prestaciones se llevaban a cabo con el mismo personal, dificultando la calidad asistencial”. Una movilización que puede tener continuidad, ya que desde CESM-CV se ha apuntado la posibilidad de convocar una huelga para el próximo 8 de junio.

Para el Consejo Social de la OMC también llueve sobre mojado. En un manifiesto ha denunciado que hasta ahora el aumento de la demanda de asistencia sanitaria no se ha visto acompañado de mayores presupuestos y ha recordado que el sistema sanitario “no es el responsable de la crisis y no debe sufrirla en primera persona”.

Desde el ministerio, Trinidad Jiménez ha pedido a los médicos que consideren que la medida afectará a todos los funcionarios, instándoles a esperar a comprobar en qué grado afectará a las nóminas de los facultativos. Mientras, el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, aseguraba ante la Comisión de Sanidad del Congreso que la crisis económica “no tiene consecuencias en el Sistema Nacional de Salud”.