Almudena Fernández, RSC | viernes, 11 de julio de 2014 h |

La participación de los colegios de médicos en proyectos de cooperación no para de crecer, de hecho, se ha incrementado un 11 por ciento respecto a 2012 y un 25 en relación con 2011. Además, el 75 por ciento de los colegios participan en proyectos de cooperación, según datos de la Fundación Red de Colegios Médicos Solidarios (Frcoms), dependiente de la Organización Médica Colegial (OMC). Tomás Cobo, patrono de esta fundación y presidente del Colegio de Médicos de Cantabria, le explicó a este suplemento que estas instituciones deben tener un brazo solidario que llegue allí donde los enfermos estén en una situación de mayor fragilidad, y ese es el caso de los países de desarrollo. En este sentido, incidió en que la Frcoms tiene como objetivos la cobertura de los médicos que salen fuera del país como cooperantes, hacer un registro de estos profesionales, saber en qué condiciones desarrollan su labor y tratar de responder a las necesidades que tienen para facilitar la “esencia” del profesionalismo: ayudar a los enfermos allí donde estén.

Todo ello, a través de las oficinas de cooperación y de empleo en cooperación que ha creado esta fundación en cada colegio de España y se encuentran ya en el 75 por ciento de los mismos. Se han dado pasos “muy importantes”, asegura Cobo para añadir que uno de ellos es el certificado de idoneidad, el “pasaporte” que el médico tiene cuando va a países en desarrollo para respaldar cuál es su formación y que lo acredite como médico especialista porque estos países tienen también normativas jurídicas “muy complicadas” en las que exige la convalidación del título con las dificultades que conlleva y el trámite administrativo que supone. “Lo que cubre el certificado de idoneidad es la convalidación del título durante el periodo de tiempo específico en el que el médico va a desarrollar una acción concreta de cooperación médica o quirúrgica”, recalcó. Esta iniciativa está amparada tanto por la OMC como por las organizaciones médicas del resto de Europa. Además, algunos seguros de responsabilidad civil que puede tener el médico en España se han comprometido a cubrir al cooperante durante el periodo de tiempo que esté fuera, determinado por el certificado de idoneidad.

El proyecto solidario que desde la Frcoms tienen entre manos actualmente se desarrolla en los hospitales de los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia), va “enlazado directamente” con el Colegio de Médicos Saharaui y tiene tres áreas de actuación: docente, asistencial y de dotación de material.

En el docente hay, a su vez, tres facetas. La primera será impartida a los médicos saharauis en España, organizando cuatro rotaciones anuales de un mes de duración cada una en las especialidades que a ellos más les interesan —pediatría, ginecología, urología y atención primaria—, y cuatro colegios de España se encargarán cada uno de organizar una de ellas. El segundo campo son los proyectos tanto médicos como quirúrgicos ‘in situ’ en el que los profesionales que se desplazan para desarrollar actividades de tipo asistencial imparten también formación. La última de ellas será a través de videoconferencias, ya que en el hospital central hay instalada una red wifi y están trabajando en la forma de poder aportarles a estos profesionales información regularmente e, incluso, llevar a cabo consultas por videoconferencia para problemas fundamentalmente dermatológicos que pueda valorar un comité de expertos con una visión directa del paciente. Para ello, la fundación les va a proporcionar ordenadores para que, a través de rotaciones de 15 días de un médico y una enfermera españoles a la región para llevar a cabo actividad asistencial, pongan en marcha un programa informático que contenga una historia clínica y el registro de una serie de patologías específicas —hipotiroidismo, hipertensión, diabetes y obesidad—, que son las más comunes en la zona.

Respecto a la dotación material, no desean una aportación “abrumadora” por parte de los colegios, por lo que esperan poder observar sobre el terreno las necesidades de la zona y comenzarán con los ordenadores destinados a los médicos de la zona.

Durante el 2013, la Organización Médica colegial (OMC) destinó 331.099 euros a proyectos de cooperación para el desarrollo, salud en emergencias, intervención humanitaria y proyectos sociales, según se recoge según recoge el ‘Anuario 2013, Actividades de cooperación para el desarrollo, salud en emergencias y ayuda humanitaria de la OMC’.

De los 257.661 empleados en proyectos de cooperación para el desarrollo, salud en emergencias e intervención humanitaria, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos utilizó 62.923 euros de sus recursos. En cuanto a los colegios, destacan el de Madrid, que en 2013 destinó 51.086 euros; seguido del de Zaragoza, que gastó 29.400; el de Barcelona, que utilizó 24.750 euros; y el de Murcia, donde la cantidad ascendió a 10.270 euros. Respecto a la cantidades donadas para programas sociales, el consejo general aportó 7.500 euros, una cantidad que supera el Colegio de Médicos de Vizcaya (8.500 euros), seguido del de Murcia, que destinó 6.600; el Colegio de Médicos de Huelva que gastó 5.350; y el de Granada (4.361,02) y Cádiz (4.000).

Las zonas en las que han cooperado se sitúan en África (Argelia, Mali, Kenia, Benín, República Centroafricana, Etiopía, Tanzania, Sahara Occidental, Madagascar, Uganda, Costa de Marfil, Camerún, Sierra Leona y Chad entre otras), Oriente Medio (Israel y Siria) y Asia (India y Filipinas).