Elecciones/ Apenas el 13% de los médicos madrileños votaron para elegir a la Junta Directiva del Colegio de Madrid, frente al 19% de 2008

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Redacción Madrid | viernes, 25 de mayo de 2012 h |

La polémica entre las diferentes candidaturas y los cruces de acusaciones han sido la tónica de las elecciones a la presidencia del Colegio de Médicos de Madrid que han dado como ganadora a Sonia López Arribas, psiquiatra del Hospital Gómez Ulla de Madrid. La lista encabezada por López Arribas fue la más votada el pasado jueves, en unos comicios que, por otra parte, han constatado la apatía de los médicos con la institución colegial. La participación ha bajado drásticamente hasta el 13,22 por ciento de los colegiados, frente al ya escaso 19,15 por ciento de los médicos madrileños que ejerció su derecho al voto en las elecciones de 2008, que dieron la reelección a Juliana Fariña.

En total, la candidatura presentada por Sonia López Arribas ha recibido 1.453 votos, el 28,2 por ciento del total, solo 68 más que el siguiente en la lista, Miguel Ángel Sánchez Chillón, y muy por delante de la que encabezaba Miguel García Alarilla, actual presidente, con 1.026 votos. Le siguen Guillermo Sierra, con 694 apoyos, Juan José Díaz Franco, con 294 votos, y Luis Pastor, con 202.

Tensión electoral

La votación pone punto y final a una campaña electoral al rojo vivo, salpicada por acusaciones entre los candidatos por supuestas injerencias de compañías aseguradoras y una actividad frenética en las redes sociales.

Días antes de las elecciones, Miguel García Alarilla cuestionaba públicamente la independencia de la candidatura de la psiquiatra a través de una nota en la que asegura que ocho miembros de esta candidatura habrían recibido pagos mensuales de la correduría de seguros Uniteco Profesional, a través de la empresa Quálitas Qualitates durante los últimos cuatro años. La compañía habría abonado, según García Alarilla, 1.000 euros mensuales netos al director y 500 euros mensuales a los diez miembros de la Comisión Delegada de la Comisión Científica y de Investigación del Colegio, ocho de los cuales irían ahora en la candidatura de López Arribas.

En una carta a la que ha tenido acceso GM, sí se constata que Juliana Fariña ordenó destinar a la compensación económica de los miembros de esta comisión parte de la cantidad recibida de Uniteco para organizar acciones y eventos para los colegiados.

Uniteco Profesional contestaba a las acusaciones a través de un comunicado en el que exigía una rectificación. Aseguraba que su compañía no ha pagado los honorarios de las personas elegidas por el Colegio de Médicos de Madrid para esta comisión delegada. “Se sigue una orden expresa de la presidencia del Colegio de Médicos, de la que Miguel García Alarilla era vicepresidente y tenía conocimiento”, puntualizó.

La correduría insistía en que estas acusaciones son falsas y advertía de que declaraciones parecidas han sido objeto de una querella criminal cuya primera declaración, en la que según UP “se les da la oportunidad de retractarse de sus afirmaciones injuriosas”, se celebró el mismo día de las elecciones.

Por otra parte, el todavía tesorero del Icomem, Carlos González Galán, ha negado en un comunicado haber “jugado con el dinero del colegio”. Es su respuesta a las dudas sobre la gestión financiera de la entidad (ver GM, nº 422), que habría perdido 138.000 euros por realizar operaciones por debajo de los intereses medios del mercado. González Galán explica que las imposiciones se realizaban a 15 días o un mes, con lo cual no es lógico comparar con intereses de depósitos anuales. El tesorero asegura que estas manifestaciones, que “atentan contra su honor y prestigio personal”, tendrán respuesta ante los tribunales.