| viernes, 25 de noviembre de 2011 h |

Los últimos diez años han sido de “grandes avances” para la comunidad de Castilla y León (CyL). Así lo estiman tanto por parte de la Administración sanitaria como del colectivo médico de la región, que entienden que el traspaso de competencias ha tenido un impacto positivo en el desarrollo general del ámbito sanitario.

“Desde las transferencias la Sanidad de nuestra comunidad ha tenido una muy buena evolución, creemos que ha habido una inversión interesante, no la necesaria pero interesante; probablemente no se ha hecho en todas las provincias de la misma manera, pero es una CC.AA. con una dispersión importante en nuestro colectivo (hay mucha concentración de ciudadanos en algunas provincias y en otras hay mucha dispersión), lo que dificulta la relación médico paciente, pero en general creemos que ha tenido una buena evolución y que la Sanidad en nuestra comunidad está a los niveles que están las mejores de España. Sin fuegos artificiales pero creemos que no se han hecho las cosas mal”, asegura José Luis Díaz Villarig, presidente del Consejo General de Colegios de Médicos de CyL.

Durante este tiempo de cambios importantes, tres han sido los nombres que han tomado las riendas de la Consejería: César Antón, que ocupó el puesto entre 2004 y 2007; le siguió Francisco Javier Álvarez Guisasola (de 2007 a junio de 2011), que fue sustituido por Antonio Sáez Aguado el pasado julio. Pero, pese a pertenecer todos ellos al mismo partido político —el PP— desde el punto de vista del colectivo médico sus mandatos han supuesto dos etapas claramente diferenciadas respecto su relación con la Administración. “Hemos tenido una muy buena relación con la de César Antón, que se ha plasmado en logros importantes para nuestro colectivo, como la carrera profesional, la hora de guardia, la liberación del complemento específico, las productividades… y además hemos tenido unos buenos resultados, poniendo las condiciones laborales, económicas y profesionales de los médicos de nuestra CC.AA. al nivel de las mejores”, explica Díaz Villarig que es, además, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) en CyL.

Sin embargo, en la segunda legislatura, “Guisasola solo quiso hacer recortes, lo que supuso que el colectivo tuviera que defenderse para intentar frenar los logros que se habían conseguido que eran buenos, mediante movilizaciones y dos huelgas que se hicieron en un momento determinado (alguna muy virulenta como las de León, Zamora o Palencia), y se consiguió frenarlos”, cuenta.

Respecto a la nueva etapa recién iniciada, augura una situación complicada: “Estamos ojo avizor a lo que nos puede ocurrir porque pensamos que en breve va a haber recortes importantes en la sanidad de CyL que afecten a los ciudadanos y al colectivo médico, igual que está ocurriendo a otras comunidades. Vamos a ver cuáles son”, argumenta, pues cree que todo lo logrado “está en peligro”. “En este momento tenemos congelada la carrera profesional, se están reduciendo las horas de guardia, los días de guardia o reduciendo las condiciones de las guardias; está en peligro la jornada laboral que puede poner en peligro el funcionamiento del sistema sanitario tal y como lo entendemos ahora. Y con ello está en peligro la asistencia sanitaria”, asevera Díaz Villarig. Por eso, continúa “intentaremos por todos los medios que no ocurra lo que ha ocurrido en Cataluña”.

Logros profesionales en peligro

Buena parte de esos logros profesionales a los que se refiere el presidente de los médicos castellano-leoneses se alcanzaron gracias al Estatuto Jurídico del Personal Estatutario de la comunidad, que convirtió a CyL en la primera autonomía en aprobarlo. Tras más de tres años de elaboración en marzo de 2007 se rubricaba la ley que contemplaba nuevas garantías profesionales, la conciliación de vida laboral y familiar, un Plan Estratégico de Salud Laboral, la planificación y ordenación de los recursos humanos o la negociación colectiva.

La comunidad fue también la primera en regular la historia clínica, en diciembre de 2005. Así, el decreto aprobado por el gobierno de CyL (que se enmarca en el desarrollo de la Ley de 2003 sobre derechos y deberes de las personas en relación con la Salud) incluía como novedad una ficha única veraz y actualizada de la salud de cada persona por parte de los centros de la Gerencia Regional de Salud (Sacyl), a la que sólo tendrán acceso el paciente y los médicos.

Además, en el año 2007 se logró el primer convenio sobre el Programa de Atención al Médico Enfermo (Paime), alcanzado por el Consejo General de Colegios de Médicos con la Consejería de Sanidad. A estos avances hay que sumarle la reciente firma —el pasado martes día 22— entre ambas instituciones de otro convenio, el de agresiones a los médicos, que “va a ser pionero en España” y donde todo el registro lo va a llevar el Consejo General de Colegios de Médicos. “Creemos que son dos logros muy grandes de estos últimos cuatro años”, subraya Díaz Villarig.

Nuevas infraestructuras

La transferencia de las competencias sanitarias a las comunidades autónomas supuso también que buena parte de los esfuerzos de las consejerías de Sanidad se dirigieran a mejorar la dotación de infraestructuras sanitarias capaces de satisfacer las necesidades de asistencia de una población que crece y, especialmente en CyL, envejece.

Buen ejemplo de ello es la construcción del nuevo Hospital Río Hortega de Valladolid, cuyas obras comenzaron el 26 de junio de 2000, pero cuyo el impulso definitivo se produce tras las transferencias en materia de sanidad a la Junta, finalizándose las mismas el 26 de diciembre de 2007 y firmándose el Acta de Recepción el día 14 de octubre de 2008 con una inversión definitiva de 199,7 millones de euros. “En estos últimos años se han creado una red hospitalaria y ha habido una modernización de la red importante en nuestra comunidad se ha hecho un esfuerzo importante”, reconoce el presidente de los médicos castellano-leoneses.

Otra prueba de este afán fue Plan de Infraestructuras Sanitarias 2002-2010, dotado de 1.316 millones de euros y según el cual se invertirían 216 millones en atención primaria, 1.090 en especializada, 908 en obras y 408 en equipamientos. En febrero de 2007 (esto es, durante los primero cinco años) ya se habían ejecutado el 88 por ciento de las actuaciones previstas y contratado obras por valor de 1.161 millones de euros. Y en mayo 2009, a un año de su final, se sentaron las bases de la II fase del mismo, que se articularía sobre un eje central: el plan tecnológico de sistemas de información que, según aseguró el entonces consejero Álvarez Guisasola, “conseguirá optimizar la calidad asistencial para los profesionales y facilitará el acceso a los ciudadanos”.

En cuanto al futuro, es probable que se tienda más al recorte que a la inversión dada la situación económica actual pero, como ha asegurado el actual consejero, Saez Aguado, aún existe “margen para mejorar la eficiencia de los servicios” por lo que éste será el principal reto de su departamento en plena crisis. El tiempo dirá si finalmente lo consigue.

La comunidad fue la primera en aprobar la historia clínica, en diciembre de 2005, e incluía como novedad una ficha única veraz y actualizada de cada persona

El Plan de Infraestructuras Sanitarias 2002-10 estaba dotado de 1.316 millones de euros, de los que 1.061 estaban destinados a atención especializada