Gaceta Médica Barcelona | lunes, 21 de septiembre de 2015 h |

Un estudio realizado con un modelo animal de ratón muestra que las lesiones cerebrales traumáticas producen una respuesta inflamatoria en la sangre y el hígado. Ante una lesión de este tipo, el hígado responde con un aumento de la producción (hasta mil veces) de la proteína amiloide A1 en suero (SAA1), lo que incrementa la inflamación en el cerebro y causa inflamación crónica, la muerte de las células nerviosas y la reducción del flujo sanguíneo. En el estudio, la proteína se incrementó en la sangre seis horas después de la lesión y 24 horas más tarde en el hígado. Los científicos también descubrieron que pequeñas dosis de telmisartán, un fármaco contra la hipertensión, bloquean la producción de una de las moléculas de la vía biológica de la proteína, lo que lleva a una reducción sustancial de la inflamación.

En una investigación anterior publicada en junio en Brain, los investigadores observaron que telmisartán y otro fármaco para la hipertensión, candesartán, mejoraban sus resultados si se administraban horas después de una lesión cerebral traumática en ratones. De este modo, seis horas después de la lesión, el uso de estos medicamentos disminuyó la inflamación del cerebro, la muerte neuronal y el sangrado. Además, el flujo de sangre al cerebro mejoró entre uno y tres días después del tratamiento y se observó mejora cognitiva un mes después de la lesión.