| viernes, 27 de abril de 2012 h |

El RDL 5/2000 ha sido durante más de una década una de las ‘cruces’ con las que han tenido que vivir las oficinas de farmacia españolas. Un real decreto-ley que exige a las boticas una ‘contribución especial’ en función de sus ingresos, independientemente del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Una legislación que ha sido calificada en repetidas ocasiones por los farmacéuticos españoles como “desproporcionada e injusta”, algo por lo que han pedido durante la última década a los distintos ministros de Sanidad su corrección o desaparición. Ahora, esa corrección ha llegado con el RDL 16/2012, publicado la semana pasada en el BOE, que trae consigo una nueva escala de deducciones que permitirá a aquellas farmacias con ventas totales con cargo al SNS de 44.048 euros (sin tener en cuenta el efecto de las ventas con margen fijo) estar exentas de realizar alguna aportación al sistema por el RDL 5/2000 y sus sucesivas actualizaciones.

En sentido, cabe destacar que la nueva escala de deducciones que establece el RDL 16/2012 presenta dos nuevos tramos que en la anterior escala, establecida tras la publicación del RDL 4/2010 no existían. Se trata del tramo que va desde los cero a los 25.000 euros de ventas mensuales con cargo al SNS, a las que se les aplicará una deducción porcentual del -3,4. Es decir, en la práctica se incrementan esos puntos en el margen de estas boticas. Por otro lado, otro nuevo tramo va desde los 25.000 euros hasta los 37.500 euros, a los que se les abonará 850 euros.

Farmacias beneficiadas

La entrada en vigor de este nuevo escalado supone una reordenación del panorama impositivo que el RDL 5/2000 aplica a las oficinas de farmacia españolas. Así, cabe destacar que las grandes beneficiadas de esta revisión serán las boticas con menor facturación con cargo al SNS, mientras que las de mayor facturación salen muy perjudicadas.

En este sentido, cabe destacar que, según fuentes de distintas instituciones colegiales farmacéuticas consultadas por EG, más del 70 por ciento de las casi 22.000 farmacias españolas se verán favorecidas por esta revisión del RDL 5/2000. Así, todas aquellas boticas que tengan una facturación menor a los 53.926 euros mensuales de ventas con cargo al SNS se verán beneficiadas por el nuevo escalado aprobado por el Gobierno.

Sin embargo, todas las boticas que superen estas ventas, los 53.926 euros mensuales, deberán aportar más. Sobre este particular, resalta que a partir del tramo comprendido entre los 58.345,62 y los 120.206,01 euros los porcentajes aplicables según el nuevo real decreto-ley se sitúan en el 15,69 por ciento; el 18,71 por ciento (hasta los 208.075,90 euros); el 21,6 por ciento (hasta los 295.242,83 euros); 23,67 por ciento (hasta los 382.409,77 euros); 25,04 por ciento (hasta los 600.000 euros); y del 27,52 por ciento en las ventas superiores a los 600.000 euros. Unos porcentajes que suponen incrementos respecto a los anteriores de entre cuatro y siete puntos.

Por otro lado, cabe destacar que no solamente las oficinas de farmacia de mayor facturación serán perjudicadas por este nuevo real decreto-ley. ¿Qué otras boticas se ven perjudicadas por las nuevas deducciones? Se trataría de aquellas farmacias que se encuentran en situación de viabilidad económica comprometida (VEC). Sobre este particular cabe destacar que antes estas boticas, con una facturación mensual con cargo al SNS inferior a 12.500 euros recibían 833,33 euros al mes. Ahora, para llegar a recibir esta cantidad, las boticas deben tener unas ventas mensuales de 24.509 euros, debido a que ahora se les aplicará una deducción (“índice corrector”) del -3,4 por ciento.

Acerca de si todas las farmacias que estén en ese tramo de ventas pueden beneficiarse de la aplicación de ese “índice corrector”, el RDL 16/2012 establece dos condiciones. Por un lado, precisa que las farmacias “no deben haber sido objeto de sanción administrativa o inhabilitación profesional ni estén excluidas de su concertación”. Por otro, “que participen en los programas de atención farmacéutica y en la realización del conjunto de actividades destinadas a la utilización racional de los medicamentos que establezca la administración sanitaria correspondiente”.

Se trata de dos condiciones que ya estaban incluidas en el RDL 9/2011 dentro de los requisitos para poder optar a ese “índice corrector”. Eso sí, en esta ocasión desaparecen otras dos condicionantes: “que estén ubicadas en núcleos de población aislados o socialmente deprimidos y que sus ventas anuales totales en términos de precio de venta al público incrementado con el IVA, no superen los 200.000 euros en el ejercicio económico correspondiente al año natural anterior”, y que hubiesen “permanecido abiertas al público al menos durante el periodo equivalente a once meses dentro del año natural anterior a la aplicación del índice corrector de los márgenes”.

Sin mayor aportación

Por otro lado, y a pesar del incremento de las escalas que introduce el nuevo real decreto-ley, fuentes colegiales consultadas por EG señalaron que no supondrá una mayor aportación de la farmacia al sistema. En este sentido, señalan que si se tienen en cuenta las últimas facturaciones con esta modificación de las escalas las farmacias, en su conjunto, no elevarán sus aportaciones.

Asimismo, y en virtud a la desfinanciación de medicamentos que anuncia el real decreto-ley, las ventas de fármacos financiados en las farmacias disminuirán, con lo que estas pasarían a formar parte de tramos menores de porcentaje de aportación.

La modificación del RD 823/2008, que ya había sido revisado a raíz del RDL 4/2010, es un asunto que desde que se aprobase este sistema con la publicación del controvertido RDL 5/2000 ha despertado las críticas del colectivo farmacéutico. Un asunto que ha sido tratado por diversos políticos. Así, por ejemplo, la actual ministra de Fomento, Ana Pastor, anunció antes de las elecciones generales del 20-N desde su posición de secretaria de Participación Social del PP que si llegaban a la presidencia del Gobierno, de cara a “hacer un sistema farmacéutico viable”, era necesario “cambiar el RDL 5/2000 entero”.

Estas declaraciones fueron muy bien acogidas por parte del colectivo farmacéutico que, en su mayoría, consideraron el anuncio como un paso para la eliminación definitiva de esta “doble imposición”. Sin embargo, la modificación no ha supuesto la desaparición del RDL 5/2000, un texto que, según la propia Pastor, fue elaborado de forma coyuntural en unas circunstancias de crecimiento de dos dígitos del gasto farmacéutico, algo que nada tiene que ver con la situación actual. Eso sí, la promesa electoral se cumplió, ya que la revisión del RDL 5/2000 ha sido de arriba abajo.