Reumatología/ En 2007 las enfermedades músculo-esqueléticas fueron la primera causa de incapacidad laboral en España, según un estudio

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El gasto de incapacidad temporal por estas patologías supone el 23% del coste de la totalidad de las incapacidades temporales

Los reumatólogos exigen la necesidad de una coordinación entre AP y especializada, y piden al ministerio más implicación para enfermería

| 2009-10-11T18:04:00+02:00 h |

irene fernández

Madrid

Las enfermedades reumáticas, en España y en toda Europa, suponen una sobrecarga de coste sociosanitario. Su gasto ronda cerca de los 1.700 millones de euros al año en nuestro país. En concreto, durante el año 2007, alcanzó un montante de 1.678 millones de euros, según el estudio “Costes de la incapacidad temporal por enfermedades reumáticas en España” —realizado como parte del proyecto “Salud y Trabajo” enmarcado en la iniciativa británica Fit For Work, desarrollada en 25 países europeos—. Una cantidad que alude a los costes indirectos en los ámbitos de gasto administrativo, sociolaboral y sanitario.

Estas enfermedades se convirtieron así, en 2007, en la principal causa de incapacidad temporal en España —las enfermedades respiratorias se colocan en segunda posición—. Y, como reflejo de este impacto económico, su gasto representó un 23 por ciento del coste de la totalidad de las incapacidades temporales.

Siguiendo con los datos, cedidos por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, causaron 40 millones de días de baja laboral. Unas cifras que se explican por que estas patologías afectan más a personas laboralmente activas.

Diferencias entre CC.AA.

El País Vasco se colocó a la cabeza en el número de incapacidades temporales, mientras que Cataluña y Comunidad Valenciana fueron las que menos tuvieron. En cuanto a la duración media de la baja, las de mayor duración se dieron en Asturias, Galicia y Castilla- La Mancha, datos que se estudiarán en profundidad para analizar el actual reparto de recursos.

“Las enfermedades reumáticas suponen una herida abierta en el sistema y es necesario intervenir”, exigió Joana Gabriele, del Foro Español de Pacientes. “El ministerio tiene que reconocer que la discapacidad para el trabajo es un problema de salud”, enfatizó Juan Ángel Jover, jefe de Reumatología del Clínico de Madrid.

El objetivo pasa por la intervención precoz y la concienciación, que se va consiguiendo: el ministerio se ha comprometido a desplegar una estrategia nacional. Eso sí, para su materialización se necesitan propuestas basadas en análisis de los recursos y coordinación de médicos de primaria y de especializada, que la Sociedad Española de Reumatología (SER) asegura pondrá sobre la mesa. Por ejemplo, el desarrollo de consultas de artritis menor y modificación de sistemas de acceso de los pacientes. Además, la enfermería juega un papel crucial, “aunque la Administración haga oídos sordos”, recriminó Rosario García de Vicuña, presidenta de la SER.

Cataluña ha sido la primera comunidad en poner en marcha un plan director sobre estas enfermedades. “Ahora, el Consejo Interterritorial debería tomar nota para el resto”, dijo Gabriele.