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Gaceta Médica Madrid | miércoles, 02 de marzo de 2016 h |

El Hospital Doctor José Molina Orosa, de Lanzarote, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha implantado por primera vez en la isla un desfibrilador automático implantable (DAI).

Con la inclusión de este tratamiento para la prevención de la muerte súbita, el centro amplía la cartera de servicios del área de Cardiología, incrementa su capacidad asistencial y evita que los pacientes con arritmia tengan que trasladarse al Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín para realizarse este implante.

El dispositivo, que va acompañado de un sistema de electrodos, se coloca debajo de la piel y, una vez implantado, detecta los fallos en el ritmo normal del corazón, tratando las arritmias ventriculares malignas y previniendo la muerte súbita.

Esta intervención requiere anestesia local y es realizada en el quirófano del hospital. Una vez implantado el DAI, el paciente permanece en la unidad de manera preventiva hasta que el especialista autoriza el alta.

Posteriormente, se realiza un seguimiento del paciente y del funcionamiento del dispositivo. Esto es posible a través de un ordenador capaz de extraer la información que se almacena en el propio DAI y que registra todos los episodios de arritmias sufridos desde la implantación. La memoria del aparato permite al especialista conocer la eficacia del tratamiento y valorar la evolución de su enfermedad.

El jefe de sección de Cardiología del hospital, José María Acosta, es el impulsor del desarrollo de esta terapia en el centro, quien calcula que durante el año 2016 se implantarán unos diez dispositivos, “lo que evitará que los pacientes y sus familias tengan que trasladarse al Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín, como sucedía hasta ahora”.

Asimismo supondrá un beneficio para poder realizar la revisión de este tipo de mecanismos en la población de turistas que recibe la isla de Lanzarote, procedente fundamentalmente de Europa, en donde hay pacientes extranjeros con estos implantes.

Acosta destacó las ventajas que ofrece el DAI al paciente, ya que “es un dispositivo que está vigilando de forma continua el ritmo cardíaco y es capaz de actuar de forma eficaz ante situaciones de consecuencias dramáticas”.

El jefe de sección de Cardiología del hospital especificó que la plantilla de la sección de Cardiología está formada en la actualidad por cinco facultativos especialistas, una enfermera, dos auxiliares de enfermería y una administrativa. “En este momento, y desde hace unos meses, un médico de la sección ya implanta los marcapasos”, comentó.

Ampliación de los servicios de Cardiología

El gerente de los Servicios Sanitarios del Área de Salud de Lanzarote, José Luis Aparicio, explicó que el centro ha incluido, nuevas tecnologías para el diagnóstico de patologías cardíacas que evitan la realización de pruebas en centros concertados, lo que redunda en una mayor eficiencia de los servicios sanitarios públicos.

Además, se ha puesto en funcionamiento la Unidad de Insuficiencia Cardíaca (IC) con el objetivo de reducir hospitalizaciones y contribuir a mejorar el pronóstico, la calidad de vida y reducir el coste económico de la IC.

Asimismo, José Luis Aparicio comentó que desde hace aproximadamente un año se implantó una consulta diaria de Alta Resolución, de diez pacientes. “A todos les realizamos ecocardio y a algunos también una prueba de esfuerzo y, si todo está bien, lo enviamos de nuevo a su médico de atención primaria con un informe detallado de todo lo que se ha realizado”, manifestó.

De esta manera, “el paciente se va satisfecho, pues siente que la consulta ha sido productiva y, además, desde el servicio se han efectuado tres actos clínicos”, la primera consulta, la prueba diagnóstica y la segunda consulta para entrega de resultado en uno sólo.

“Con esto se ha conseguido no tener lista de espera para primeras consultas ni pruebas funcionales, satisfacción del paciente y tranquilidad de su médico de primaria”, explicó Aparicio.

Aumento de la esperanza de vida

El gerente del hospital recuerda que en España, y en Canarias en particular, la esperanza de vida ha aumentado algo más de seis años en los últimos 20, y que algo más de la mitad de ese aumento se debe a la reducción observada en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares. “Vivir más, y también mejor, es una aspiración del ser humano desde el principio de los tiempos, uno de los objetivos del milenio propuestos por Naciones Unidas, y uno de los indicadores más importante en la evaluación de las políticas de salud”, indica