Rocío chiva Madrid | viernes, 18 de septiembre de 2015 h |

La reducción del número de horas de ayuno antes de la anestesia o la administración de cantidades controladas de suero durante la propia intervención quirúrgica son algunas de las recomendaciones que recoge el documento de Vía Clínica de Recuperación Intensificada de Cirugía Abdoninal (RICA). Presentado el pasado martes en una jornada organizada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, el texto pretende ser “una herramienta basada en la evidencia” que sirva a los profesionales —cirujanos, anestesiólogos, enfermería y nutricionistas, sobre todo— para implantar actuaciones que mejoren el tratamiento de sus pacientes de manera coordinada, tal y como ha explicado a GM Emilio del Valle, jefe de Sección de Cirugía del Hospital Gregorio Marañón.

En opinión de este profesional, limitar el ayuno a cuatro horas antes de la intervención o administrar bebidas con un alto contenido en carbohiratos para una mejor respuesta del páncreas al estrés quirúrgico hasta dos horas antes de la intervención son algunas de las medidas más novedosas. Junto a ellas, del Valle destaca también el control del dolor o la recomendación de evitar el uso de drenajes y sondas nasogástricas o vesicales.

Aunque la evidencia científica está basada sobre todo en cirugía abdominal de colon y recto, este profesional apunta a que cada vez hay más evidencia en cirugía digestiva no colónica como la cirugía gástrica, la pancreática o la hepática, además de estar revisado y validado también en cirugía urológica y ginecológica. En el Gregorio Marañón, por ejemplo, ya está implantado este protocolo también en cirugía torácica. “Adaptado el protocolo a la vía clínica, y manteniendo los mismos objetivos, puede tener aplicación en otros campos de la cirugía mayor”, afirma del Valle.

En cuanto a las ventajas de implantar este protocolo estandarizado de actuación, este profesional destaca sobre todo una disminución clara de la morbilidad no tanto relacionada con la propia intervención quirúrgica, sino más bien referida a un menor número de problemas respiratorios, cardiovasculares o urinarios. Según los datos recogidos, la implantación de la RICA “puede disminuir la morbilidad en hasta 10 puntos porcentuales”, apunta del Valle, quien también señala que “en procedimientos de cirugía de colon y recto, la estancia media en el hospital se reduce entre dos y tres días”. En cuanto a calidad de vida percibida y ahorro de costes exactos, este jefe de Sección se lamenta de la dificultad de obtener y comparar estos datos de forma exacta, si bien destaca que una reducción de comorbilidades se traduce en un menor gasto y que sí se ha comprobado que hacer partícipe al paciente de su proceso consigue mejorar su percepción y le genera un menor estrés.