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Almudena Fernández Madrid | viernes, 26 de junio de 2015 h |

Cerca ya del fin de su presidencia, Alfonso Moreno le explica a GM que la tarea que deja pendiente a su predecesor será, fundamentalmente, la puesta en marcha del nuevo modelo de formación.

Pregunta. Termina su mandato como presidente del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud, ¿qué balance hace?

Respuesta. Creo que en la última etapa de este consejo, que comprende los cuatro o seis últimos años, el balance fundamental ha sido la puesta en marcha desde el punto de vista normativo de una nueva forma de formación de especialistas, la troncalidad. El decreto fue publicado en agosto de 2014 y estamos a la espera del desarrollo del mismo, donde creo que el propio consejo tiene que tener una voz principal.

P. ¿Y qué retos le deja pendiente a su predecesor?

R. Entre otros, poner en marcha esta nueva forma de formación, la troncalidad, para la que nos señala el camino a seguir el decreto que salió el año pasado.

P. ¿Cree que el RD de Troncalidad podría perjudicar la calidad de la formación?

R. En absoluto, no sé por qué podría pasar eso, al contrario, creo que este decreto permite y quiere poner en práctica una formación más horizontal, más amplia, sin menoscabar la formación específica de cada una de las especialidades.

P. ¿Cuál es, en su opinión, la utilidad de las áreas de capacitación específica?

R. El profundizar en un aspecto de una o varias especialidades que pudieran ser coincidentes y considerar y garantizar que las personas tienen una formación muy específica en ese área concreta o en esa parte de la especialidad.

P. Recientemente, el ministerio de Sanidad planteó la eliminación de plazas de formación para 2016 de las especialidades de bioquímica, análisis clínicos y farmacia y, posteriormente, se echó atrás, ¿qué opinión le merecen estos hechos?

R. No encuentro la razón si es que fue así, que yo desde luego, como Consejo Nacional de Especialidades no he tenido conocimiento nunca de que no iba a haber convocatoria de esas especialidades, y no entiendo el por qué, son pluridisciplinarias y tienen su razón de existir.

P. En el caso de su especialidad, farmacología clínica, ¿cree que se le da la importancia que merece? ¿Qué áreas de mejora hay?

R. Yo creo que es una especialidad que tiene presente y que tiene mucho futuro, puesto que pretende complementar a otras en farmacología y en el conocimiento de respuesta de los medicamentos en personas con distintos problemas asociados a patologías y distintas situaciones fisiológicas, y considera que eso ayuda a mejorar la calidad de la asistencia.

P. Año tras año, la comisión nacional de cada especialidad hace una propuesta de plazas de formación y, especialmente en algunos casos como podrían ser familia o pediatría, desde las administraciones se desoyen estas sugerencias, ¿cree que deberían ser vinculantes?

R. El Consejo Nacional es un órgano asesor y está definido así en todas las normas que contemplan cuáles son sus funciones. Es un consejo asesor de los ministerios de Sanidad y Educación en los ámbitos de su competencia, por tanto, que proponga como vinculante unas determinadas concepciones en el ámbito de plazas, casi choca con su propia normativa, pero sí hay que tener en cuenta que cuando las distintas comisiones hacen una propuesta de plazas, está estudiada y responde a las necesidades en el terreno sobre esa especialidad y debería ser bastante tenida en cuenta.

P. En cuanto a la figura del tutor, ¿cómo cree que está este papel actualmente?

R. El tutor es esencial en el sistema de formación que tenemos, en el que tendremos y en el que hemos tenido es absolutamente fundamental. Debe tener una consideración mucho mayor, y no me refiero a una contraprestación económica, de hecho hay ya algunas normativas que consideran al tutor como una figura de gestión, y así debe ser .

P. ¿Considera que, en algunos casos, debería fijarse también una retribución económica?

R. No veo por qué no, pero ese no es el motivo fundamental, aunque tampoco debería olvidarse.

P. ¿Qué reconocimiento cree que sería el apropiado para esta labor?

R. Hay que considerar que la tutoría tiene importancia en la labor asistencial y, por tanto, debería de contemplarse a efectos de liberar al tutor de parte del tiempo que dedica a esta labor asistencial, fundamentalmente. También hay que tener en cuenta que el tutor necesita de una formación en metodología docente específica para la tutoría que está llevando a cabo, y habría que facilitarle que pueda cursar ese tipo de formación, bien asistiendo a programas, a cursos, a encuentros que pueda haber sobre este tema y, en definitiva, hay que tener claro que es una persona vital para la formación de nuestros especialistas.

El tutor debe tener una consideración mayor

y estar regulado como una figura de gestión”

Cuando
las distintas comisiones hacen
una propuesta de plazas, está estudiada”

La farmacología clínica es una especialidad que tiene mucho presente
y mucho futuro”

Las ACE profundizan

en un aspecto muy específico de un área
o especialidad”