| jueves, 28 de febrero de 2013 h |

Un estudio realizado por el equipo de cardiólogos del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y publicado en el último número de la revista EuroIntervention ha demostrado la eficacia de la aspiración del trombo coronario en pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM), una técnica que podría hacer innecesaria la implantación de ‘stents’, las prótesis endovasculares utilizadas en la actualidad en virtualmente todas las intervenciones percutáneas para mantener permeables las arterias coronarias tratadas.Concretamente, esta investigación ha revelado que la implantación de ‘stents’ podría obviarse de forma segura en aquellos pacientes con IAM en los cuales se obtiene una recanalización coronaria óptima con tromboaspiración o trombectomía.

El trabajo, basado en una serie de 1.737 angioplastias primarias consecutivas realizadas en este hospital, se centró en 28 casos en los que se decidió prescindir de la colocación de un ‘stent’ en base al buen resultado obtenido únicamente con tromboaspiración, confirmado con angiografía o técnicas de imagen intracoronaria. En dichos pacientes se había documentado además una buena restauración del flujo sanguíneo y la ausencia de estrechamiento coronario residual o trombo. Posteriormente, su seguimiento clínico ha apoyado la seguridad de esta estrategia terapéutica, abriendo camino a futuros trabajos de investigación prospectiva de confirmación de la validez de estas observaciones.

En este sentido, Javier Escaned, miembro de la Sociedad española de Cardiología (SEC) y cardiólogo intervencionista del Clínico, ha señalado que estos resultados contribuirán a la no implantación de ‘stents’ no solo en aquellos pacientes en los que su implantación conllevaría, por motivos anatómicos o clínicos, riesgos adicionales, sino sobre todo “en aquellos pacientes que hayan sufrido un IAM debido a causas no arterioescleróticas (embolias, estados protrombóticos en la enfermedad tumoral, disfunción endotelial secundaria al consumo cocaína), en los que el tratamiento con doble antiagregación plaquetaria puede resultar complejo (anticoagulación oral crónica, trombocitopenia) o cuando fuese preciso implantar el ‘stent’ en localizaciones coronarias complejas (bifurcaciones, tronco común izquierdo)”.

Hasta el momento, el tratamiento percutáneo convencional para tratar al paciente con IAM consiste en realizar primero la aspiración del trombo intracoronario y, a continuación, implantar un ‘stent’, una técnica recomendada en las guías de práctica clínica. Escaned señala que esta recomendación refleja la abundante evidencia existente sobre el beneficio de estos dispositivos en la angioplastia primaria, pero también la ausencia de investigaciones previas sobre el uso aislado de la trombectomía en el IAM. “La intervención farmacológica con antitrombóticos que se inicia hoy en día en el mismo momento de la angioplastia primaria posiblemente explique la seguridad de no cubrir la placa de ateroma subyacente con un stent”, subraya Escaned. Otras investigaciones en marcha que prescinden del uso de stents en el IAM, utilizando balones liberadores de fármacos antiproliferativos por ejemplo, se apoyan igualmente en el tratamiento antitrombótico concomitante.

El futuro paradigma se basaría ahora “en un uso más pormenorizado o individualizado de los stents en el IAM, que buscaría también disminuir el riesgo de complicaciones como la trombosis aguda del ‘stent’ o el desarrollo de una mala posición de este dispositivo, vinculado a la trombosis tardía del ‘stent’, además de a una obvia e importante reducción de los costes”, concluye Escaned.