A. L. S. Munich | viernes, 12 de septiembre de 2014 h |

La temperatura del aliento podría ser una herramienta útil para diagnosticar el cáncer de pulmón, de acuerdo con un estudio presentado durante el Congreso Internacional de la Sociedad Europea de Respiratorio (ERS). La investigación sugiere que éste puede ser un método simple, más barato y no invasivo para confirmar o rechazar la presencia del tumor.

La investigación se realizó en 82 pacientes en los que un análisis con rayos X había sugerido la presencia de cáncer. De este modo, 40 pacientes recibieron un diagnóstico positivo, mientras que en el resto se descartó. La temperatura se determinó en todos los pacientes usando un termómetro denominado X-Halo.

Los resultados demostraron que los pacientes con cáncer de pulmón tenían una temperatura mayor que aquellos que no lo tenían. La temperatura era mayor en los pacientes que habían fumado durante más años y en aquellos en los que el desarrollo del tumor era más avanzado.

Los investigadores también identificaron un valor de corte en la temperatura que podría identificar la presencia de cáncer con alto grado de seguridad. “Es un descubrimiento significativo que podría cambiar el diagnóstico habitual de esta enfermedad”, apuntó Giovanna Elisiana Carpagnano, autora del estudio de la Universidad de Foggia (Italia).

Células madre y enfermedad

Por otro lado, durante el congreso también se presentaron los resultados de un estudio que revela que las células madre pueden mejorar la función pulmonar en el síndrome respiratorio agudo severo. Análisis previos habían mostrado que estas células pueden reducir la inflamación de los pulmones y restaurar alguna función en esta patología. En este caso, los investigadores observaron si las células madre pueden afectar a la estimulación de los macrófagos y promover el estado en el cual podrían suprimir la inflamación.

El estudio se realizó en modelos animales con células madre de médula ósea humanas. Los ratones fueron infectados con una bacteria que induce la neumonía severa y el modelo de síndrome respiratorio agudo severo. Los resultados demuestran que el tratamiento genera reducciones significativas en el daño pulmonar y la inflamación. Un dato importante es que cuando las células madre se dieron a los animales que tenían sus macrófagos eliminados artificialmente, el efecto protector desaparecía. Esto sugiere que los macrófagos son una parte importante en los efectos beneficiosos de estas células. “Este es el primer estudio que muestra cómo las células madre cambian las propiedades funcionales de los macrófagos tanto en humanos como en ratones. Creemos que son necesarios ensayos clínicos indiquen que éste es un tratamiento efectivo para estos pacientes”, matizó Anna Krasnodembskaya, de la Universidad de Queens Belfast y autora principal del estudio.