A. C. Madrid | viernes, 30 de octubre de 2015 h |

Gracias a los avances y al desarrollo que ha vivido la endoscopia terapéutica en las últimas dos décadas, problemas clínicos que antes requerían una cirugía abierta con alto riesgo, como la extracción de cálculos del colédoco en pacientes ancianos con sepsis biliar, hoy en día pueden resolverse en pocos minutos y con riesgos mucho menores, permitiendo además una recuperación más rápida. Dado que hoy en día la esperanza de vida es cada vez mayor, estos hechos cobran relevancia y exigen la necesidad de proporcionar una atención eficiente, mínimamente invasiva y sostenible. Así, al menos lo explicó el jefe del Servicio de Digestivo del Hospital Universitario Río Hortega, Manuel Pérez-Miranda, quien a su vez es vicepresidente de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEED), haciendo referencia al II Curso Internacional de Endoscopia Biliar y Pancreática, Vallado-LIVE celebrado los días 22 y 23 de octubre.

Pregunta. Estos y otros temas se han tratado en el ‘Vallado-LIVE’, el cual se celebra por segundo año consecutivo, ¿a quién ha estado dirigido y de qué se ha hablado?

Respuesta. Este es un curso organizado por la sección de patología biliopancreática de la SEED, conjuntamente con el Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Río Hortega. Va dirigido a médicos especialistas, ya formados y, en la mayoría de los casos, con muchos años de experiencia en endoscopia digestiva, y más en concreto, en endoscopia intervencionista biliopancreática, la cual se emplea en pacientes con problemas obstructivos del conducto biliar o inflamatorios del páncreas.

P. Un curso de estas características habrá contado con la presencia de expertos de varios países, ¿cuántos asistentes ha habido?

R. Algunos de los procedimientos que se realizaron fueron de colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) y de ecoendoscopia o ultrasonido endoscópico (USE). Como son temas muy específicos y dirigidos a especialistas que practican habitualmente este tipo de técnicas, nos hemos sentido muy contentos con el número de inscritos, que alcanzó los 170 en total. Vinieron de toda España y también participantes extranjeros de 18 países. Entre ellos, siete países latinoamericanos, Estados Unidos Corea, Japón, China e India. Pensamos que el intercambio de pareceres entre una parte y otra del mundo, , junto con la experiencia que tenemos en España, puede ser muy productiva y dar resultados de forma inmediata, dado que el curso es eminentemente práctico.

P. Un curso en vivo en donde se han realizado diferentes técnicas…

R. Todas las ponencias estuvieron orientadas a la solución de problemas clínicos del día a día y también hubo un gran número de intervenciones realizadas desde la unidad de endoscopia de nuestro hospital y transmitidas en directo al salón de actos del Hospital Río Hortega.

P. ¿Qué hay sobre los avances que se han producido en este ámbito en los últimos tiempos?

R. En este terreno, ha habido un desarrollo tecnológico espectacular en los últimos cinco años. Se han diseñado dispositivos tecnológicos que son capaces de reproducir de forma endoscópica algunas intervenciones con resultados prácticamente superponibles a los de la cirugía tradicional. Esto nos permite solucionar problemas que antes quedaban sin tratamiento o que se resolvían a costa de un riesgo o de una tasa de complicaciones más alta. Países como Japón y Corea son punta de lanza en este desarrollo tecnológico. En Europa vamos con un cierto retraso respecto a ellos, aunque estamos algo más adelantados que Estados Unidos.

P. Durante el curso, se llevaron a cabo casos con un nuevo dispositivo de anastomosis, ¿cómo fueron?

R. Este es uno de los grandes avances tecnológicos y recibe también el nombre de prótesis de aposición luminal. Se realiza aplicando un desarrollo evolutivo reciente de tecnología ya disponible desde los años 90, la época de los stents tradicionales. En 2011, se estudiaron estas nuevas prótesis en modelos animales, y desde 2012 están disponibles para uso clínico. Es una prótesis que realmente permite formar verdaderas anastomosis entre órganos adyacentes al tubo digestivo, por ejemplo quistes pancreáticos, colecciones pancreáticas, la vesícula biliar, etc. En este hospital, como en otros centros españoles y extranjeros, se está aplicando con mucho éxito a pseudoquistes pancreáticos que se dan en pacientes con pancreatitis graves o con necrosis pancreática encapsulada y también en aquellos con problemas de vesícula biliar. Hoy en día, podemos hacer no solo un drenaje interno al tubo digestivo, lo que ahorra molestias, riesgos y efectos secundarios al paciente, sino que podemos hacer una verdadera anastomosis de un calibre suficiente para poder introducir un endoscopio dentro de la vesícula biliar y extraer los cálculos.

P. A esto hay que añadir que se práctico por primera vez en España una técnica de colangioscopia en un curso en vivo…

R. La otra gran novedad son las técnicas de colangioscopia con endoscopios miniaturizados. La revolución tecnológica ha permitido que en un chip de menos de tres milímetros podamos tener una cámara e introducirla en conductos biliares muy pequeños, de muy pocos milímetros y tener una mayor certeza diagnóstica y también hacer litotricia por láser de cálculos que no son accesibles a los métodos tradicionales.

P. Muchos avances, variedad de herramientas, tecnología disponible, pero siempre quedan asignaturas pendientes, ¿cuáles son los retos que tiene por delante la especialidad?

R. Ahora mismo, uno ya no pide casi más avances tecnológicos, sino más bien asumir y digerir todo lo que ya tenemos y aprender a utilizarlo de la mejor manera posible. No obstante, habría que incidir en dos aspectos: por un lado, elaborar estudios de calidad científica que sirvan de base para una medicina basada en la evidencia y, por otro, como reto más interno, el de la formación. En este sentido, se trata de formar a las nuevas generaciones en este escenario cambiante. Y hay que ver cómo se puede incorporar todo este nuevo arsenal de una forma segura y eficaz en todos los hospitales.

Europa está por delante de EE.UU. en ciertos aspectos, pero por detrás de Corea o Japón”

Las anastomosis endoscópicas resuelven los síntomas y evitan los riesgos de otras opciones más invasivas