| miércoles, 02 de octubre de 2013 h |

Actualmente en España hay 1.500.000 supervivientes de cáncer y se estima que en 2015 el 5 por ciento de la población lo sea. Partiendo de estas cifras, Juan Jesús Cruz, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), explica que han concluido su Plan Integral de Atención a los Largos Supervivientes de Cáncer “multidisciplinar y práctico” para que las autoridades sanitarias, las sociedades científicas, los grupos cooperativos de investigación y las asociaciones de pacientes aborden la asistencia y el seguimiento de los largos supervivientes de forma coordinada para evitar segundos tumores y patologías asociadas.

Este plan define y aborda los problemas específicos de los largos supervivientes de cáncer e identifica las principales necesidades organizativas, de recursos, investigación, formación y sensibilización para que la atención integral de estas personas y de su entorno consiga las mayores cotas de calidad posible.

222.000 personas en España serán diagnosticadas de cáncer en 2015. Para estos pacientes la Oncología Médica sigue avanzando para aumentar las tasas de supervivencia y mejorar su calidad de vida. Los largos supervivientes (pacientes curados que ya no reciben tratamiento y que al menos ha transcurrido un periodo de cinco años desde el diagnóstico) son una población, en gran crecimiento, que plantea necesidades especiales, que hay que definir adecuadamente.

“Cada año curamos más tipos de cáncer y contamos con más supervivientes que requieren un seguimiento especial y coordinado con otras especialidades. En la Sociedad Española de Oncología Médica –afirma Cruz- estimamos es necesario identificar los problemas de salud específicos de estos pacientes y afrontarlos de forma estructurada”. Si bien matiza que no todos los largos supervivientes van a tener problemas físicos de salud, afortunadamente la mayoría no los tendrán.

El Plan de Atención a los Largos Supervivientes de Cáncer de SEOM que ha contado con la colaboración desinteresada de Roche y Merck Serono, prioriza las acciones de coordinación asistencial en el seguimiento del paciente que incluya no sólo los aspectos físicos sino también los psicológicos, sociales, emocionales y laborales.

Este plan se completa con la elaboración de una guía de práctica clínica que estratifica los riesgos existentes de las secuelas de la enfermedad y propone un plan de actuación integral.

Sus conclusiones son:

1. En general, se define como largo superviviente de cáncer a aquella persona que a los 5 años del diagnóstico y tratamiento se encuentra libre de enfermedad, lo que en la mayoría de los casos significa curación. Este periodo de 5 años puede ser más reducido en algunos tumores agresivos propios de edades tempranas como ciertos tumores infantiles, tumores testiculares o linfomas agresivos y puede ser más extenso en otros tumores como el cáncer de mama y el cáncer de próstata.

2. Entre los objetivos de la atención a los largos supervivientes se encuentra la identificación y abordaje de los problemas específicos como: 1) Detección y manejo de los problemas comunes en este tipo de personas: cansancio, dolor, depresión, relaciones interpersonales, adaptación emocional, social y laboral, y las complicaciones reproductivas. 2) Monitorización de efectos secundarios de los tratamientos. 3) Detección de recidivas y segundos tumores. 4) Calidad de vida e identificación de necesidades del largo superviviente no cubiertas. 5)

Satisfacción de los pacientes. 6) Optimización de los recursos asistenciales, evitando duplicidades, con la máxima accesibilidad al sistema sanitario por el paciente.

3. Casi la mitad de estas personas son mayores de 70 años por lo que es importante identificar el impacto de los problemas específicos de los largos supervivientes de cáncer en las comorbilidades frecuentes a esa edad.

4. En cuanto al marco asistencial, los largos supervivientes de cáncer deben ser atendidos, en general, en Atención Primaria y la Atención Especializada debería ser reservada para problemas específicos y complejos. Esto implica que ha de definirse a nivel general circuitos específicos entre ambos niveles asistenciales para hacer óptima la asistencia. Esta tarea debería ser abordada por las Autoridades Sanitarias junto con las Sociedades Científicas Involucradas.

5. Es necesario llevar a cabo una investigación abundante y de calidad en los aspectos sociosanitarios que afectan a los largos supervivientes. Sería deseable la sensibilización del Fondo de Investigación Sanitaria, el Ministerio de Sanidad y otras instituciones públicas y privadas para que financien proyectos que prioricen líneas de investigación en los aspectos socio-sanitarios de los largos supervivientes de cáncer. Asimismo, se debe sensibilizar a los oncólogos médicos y a otros especialistas, y a los Grupos Cooperativos para que investiguen activamente en este campo y contribuyan a la evidencia científica mediante la comunicación de los resultados en congresos y otras formas de difusión del conocimiento.

6. La formación adecuada de los profesionales en todas las facetas relacionadas con los largos supervivientes de cáncer debe abordarse explicita y prospectivamente a nivel de pregrado, postgrado y formación continuada.

7. En lo relativo al abordaje multidisciplinar, la figura del oncólogo médico coordinador de los aspectos científicos y organizativos se considera clave para el buen funcionamiento de la asistencia a los largos supervivientes de cáncer, y se requiere también de la existencia de circuitos de consulta o derivación preferente que permitan al médico de Atención Primaria dar solución a casos concretos.

8. Es necesaria la creación de herramientas de fácil comprensión para los pacientes y sus familiares y cuidadores que faciliten la vida diaria de los largos supervivientes, elaboradas por las Sociedades Científicas y las Asociaciones de Pacientes. Esta información debe estar disponible en la web y en papel y debe abordar de forma clara y fácil como llevar un estilo de vida que prevenga problemas relacionados con el tratamiento o las comorbilidades acompañantes y ayudar a identificar los problemas que necesiten atención sanitaria.

9. Se requiere la creación de un cuerpo de información que se ponga a disposición de las Autoridades Sanitarias, los proveedores privados de servicios sanitarios y demás instituciones oficiales, que facilite a los largos supervivientes la atención sanitaria y las actividades sociolaborales en general.

10. Sería deseable que los registros poblacionales de cáncer de nuestro país aborden específicamente esta cuestión, lo que permitirá conocer con mayor exactitud cuál es el número de largos supervivientes y sus características, lo que a su vez contribuirá a definir mejor las medidas necesarias para la atención adecuada de estas personas en los distintos ámbitos de su vida.