C. S. Madrid | viernes, 04 de diciembre de 2015 h |

Hasta el momento, los pacientes con linfoma no Hodgkin (LNH) tenían que recibir rituximab, comercializado por Roche como MabThera, por vía intravenosa (IV), lo que significaba que tenían que estar durante, aproximadamente, 2,5 horas en el hospital. Ahora, con la autorización por parte del ministerio de Sanidad, ya está disponible en España la formulación subcutánea (SC) del medicamento, cuya administración dura alrededor de cinco minutos, lo que supone una mayor y mejor calidad de vida para el paciente y a más libertad, como explicó Annarita Gabriele, directora médica de Roche.

A su vez, Dolores Caballero, del Servicio de Hematología del Hospital Universitario, de Salamanca, puso el acento en el cambio de paradigma que había sufrido esta patología e incidió en que en torno al 85 por ciento de los linfomas son LNH y prácticamente todo esos pacientes son tratados con rituximab.

“Gracias a este tratamiento, más del 50 por ciento de los LNH se curan, el 40-50 por ciento de los pacientes con linfoma folicular responden, luego reciben mantenimiento también con este fármaco y se ha conseguido mejorar mucho la supervivencia además de en folicular, también en célula grande y otros tipos de linfoma”, apostilló. “Supone un hito más en el tratamiento de las neoplasias”, concluyó, recordando los beneficios de esta formulación para los pacientes y para el SNS, además de para la farmacia hospitalaria, dado que, en esta ocasión, se trata de una dosis fija (1.400 mg, ya que está concentrado unas 12 veces), por lo que se evita tener que recalcular la cantidad en función del peso y características del paciente.

Desde el 2 de diciembre, las farmacias hospitalarias ya tienen acceso a esta opción, tal y como indicó Antonio Salar, del Servicio de Hematología del Hospital del Mar, de Barcelona, quien señaló que respecto a la eficacia de rituximab, el estudio fase III Sabrina demostró que la terapia SC lograba unas concentraciones en sangre no inferiores a la formulación IV y que era parecida en ambas opciones, tanto en términos de tasa de respuesta global, como completa. Acerca de su seguridad, añadió que también era similar en términos globales y que se tolera “muy bien”.

“Ahora, los hematólogos y oncólogos podrán prescribir rituximab subcutáneo para pacientes con linfoma folicular con quimioterapia o en mantenimiento y para la inducción del linfoma difuso de células grandes en combinación con quimioterapia y, por último, en mantenimiento tanto en primera como en líneas sucesivas”, destacó.