Neurología/ La nueva técnica avanza en la fiabilidad del diagnóstico previo de la Enfermedad de Alzheimer a través de resonancia magnética

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| viernes, 29 de abril de 2011 h |

E. Sainz Corada

Madrid

Una de las principales líneas de investigación en la Enfermedad de Alzheimer (EA) se centra en el desarrollo de nuevos métodos que permitan mejorar su diagnóstico en estadios precoces con el objetivo de poder identificar a las personas en riesgo de padecerla antes de que ésta se manifieste y el tratamiento impida su desarrollo.

Eso es lo que trata de conseguir el primer estudio piloto que desarrolla el Grupo Demcam (un equipo multidisciplinar integrado por más de 30 expertos procedentes de diversos centros de la Comunidad de Madrid), financiado con 230.000 euros por la Fundación Reina Sofía, junto a GE Healthcare y la Fundación Eulen, y que pretendía validar si la nueva tecnología de resonancia magnética de 3 Tesla (RM3T) puede incrementar la fiabilidad del diagnóstico precoz de la enfermedad.

Y, efectivamente, la nueva RM 3T permite obtener imágenes estructurales con mayor definición y con mayor contraste, y gracias a ella se han podido realizar, por primera vez de forma conjunta, estudios con cuatro tipos de técnicas de imagen: volumetría, difusión (Tensor de Difusión), perfusión y espectroscopia a 170 pacientes procedentes de las diferentes unidades de demencia de Madrid que han participado en el estudio. Además, las imágenes estructurales se han obtenido en menor tiempo, con mayor definición y mejor contraste.

“La aplicación de esta tecnología ha permitido desarrollar un programa totalmente automático, capaz de aprender por sí mismo y evaluar el riesgo individual de un nuevo sujeto de pertenecer a uno u otro grupo de los cuatro propuestos: cognitivamente sanos (CS), pacientes con deterioro cognitivo leve tipo amnésico (DCL-a) y multidominio (DCLm) y Enfermos de Alzheimer (EA), con un alto nivel de acierto”, asegura Juan Álvarez Linera, de la Fundación Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (CIEN) y director del trabajo.

“La exactitud en diferenciar entre un sujeto sano y uno con EA es superior al 95 por ciento y en el caso de DCL y EA superior al 90 por ciento”. Pero es que además, continúa, ha sido posible determinar cuáles son las técnicas más eficientes para detectar diferencias significativas entre los distintos grupos. Así, por ejemplo, la técnica de perfusión es muy buena para diferenciar entre sujetos sanos de DCLa pero muy mala para diferenciar DCLm de alzheimer, al contrario que la espectroscopia.

“La técnica que globalmente se comporta mejor en todos los grupos es la volumetría, pero el mejor resultado en cada grupo comparativo se obtiene combinando la información de la volumetría y el tensor de difusión”, concluye Linera.