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ECCO 2013/ Los resultados a un año del estudio europeo Artic sugieren un papel eficaz del trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos

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C. OSSORIO Barcelona | viernes, 15 de febrero de 2013 h |

El trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos para el tratamiento de la enfermedad de Crohn refractaria está obteniendo resultados iniciales muy positivos en un pequeño subgrupo de pacientes que carecen de otra opción terapéutica. Así lo han comunicado durante el 8º Congreso de la Organización Europea de Crohn y Colitis (ECCO), con la presentación de los resultados del seguimiento a un año del estudio Artic, un proyecto europeo y multicéntrico, esponsorizado por la ECCO y el Grupo Europeo de Trasplante de Sangre y de Médula Ósea (EBMT), en el que participan expertos del Hospital Clínic de Barcelona.

Como explicó a GACETA MÉDICA Elena Ricart, gastroenteróloga, especialista senior del citado centro catalán, y una de las firmantes del estudio Artic, se ha llevado a cabo en los últimos cuatro años y se han incluido 48 pacientes randomizados en dos grupos. En uno se realizaba solo la movilización de progenitores, seguido de las medidas de atención habituales de estos pacientes, para ser trasplantados un año más tarde, y en el otro se movilizaba y al cabo de cuatro semanas se efectuaba el trasplante.

Si bien serán necesarios 5 años de seguimiento para obtener los resultados finales del estudio, ahora se han presentado los datos a un año de 30 de los pacientes incluidos. Los 14 que fueron trasplantados logran reducir su índice de actividad de enfermedad de Crohn (CDAI) de 322 a 161 de media. Y los 16 pacientes solo tratados con movilización de progenitores presentan una caída inferior, de 351 a 298. Globalmente, se considera que un paciente está en remisión cuando el CDAI es igual o inferior a 150. “Bajar a un CDAI de 161 en este subgrupo de pacientes extremadamente refractarios a tratamientos y no candidatos a cirugía, es un índice de respuesta excepcional”, asegura Ricart, puntualizando que significa “prácticamente estar en remisión”.

En el estudio también se observa una significativa reducción de evidencia endoscópica de enfermedad con este tratamiento al que serían candidatos menos del 5 por ciento del total de pacientes con enfermedad de Crohn, que son los que se encuentran en esta situación tan limitada. Pero, a pesar de brindar tan buenos resultados a nivel de síntomas y evolución, el trasplante es un tratamiento “altamente agresivo que provoca una tasa de infecciones muy importante, que ya se preveía debido a que las úlceras intestinales propios de estos pacientes favorecen la traslocación bacteriana” aclara Ricart.

Uno de los pacientes falleció por enfermedad veno-oclusiva hepática, un efecto secundario ya conocido de la quimioterapia. Para recoger los progenitores y proceder a la movilización, es necesario producir anaplasia con mielosupresión leve; y en la segunda fase, cuando se va a trasplantar, se procede a un segundo ciclo mucho más potente de quimioterapia que conduce a la anaplasia total.

La continuación del seguimiento permitirá confirmar la validez de la terapia.

En la antesala del 8º Congreso ECCO, se celebró por segundo año la reunión de la alianza de salud estratégica Join the Fight Against IBD, liderada por la Federación Europea de Crohn y Colitis Ulcerosa (Efcca) que cuenta con el apoyo científico de la ECCO. En ella, Fernando Gomollón, presidente de Geteccu, e Ildefonso Pérez Míguez, presidente de ACCU España, presentaron datos del estudio Eficadec, dirigido a conocer la coste-eficacia del uso de adalimumab en la enfermedad de Crohn en la práctica clínica habitual en España, con una muestra de 126 pacientes. De él se concluye que por cada 100 pacientes tratados durante un año se ganan 15,4 AVAC (años de vida ajustados por calidad de vida) y que el 83 por ciento de los pacientes se encontraban en remisión al año, al 87 por ciento se le pudo retirar los corticoides y en el 53 por ciento desaparecieron las manifestaciones extraintestinales.