| lunes, 03 de junio de 2013 h |

El tratamiento estándar en cáncer de mama de estadio temprano que presenta ganglio centinela positivo es la resección de los ganglios linfáticos de la axila para evitar la recidiva del tumor.

Ahora bien, este procedimiento no está libre de efectos secundarios, siendo la aparición del linfedema el principal de ellos, y por primera vez un estudio demuestra que existe una alternativa que, sin comprometer la tasa de supervivencia global ni la libre de progresión a los cinco años, reduce el riesgo de linfedema a la mitad, según se ha anunciado en la Reunión Anual ASCO 2013. Se trata de la radioterapia axilar (ART, en sus siglas en inglés), como ha presentado Emiel J. Rutgers, oncólogo cirujano en Netherlands Cancer Institute en Amsterdam, una estrategia que podría suponer un giro en el tratamiento de estas pacientes.

En el estudio se reclutaron 4.806 pacientes con tumores invasivos de estadio precoz, mayores de cinco centímetros y con ganglio negativo clínicamente, es decir, no tenían signos de propagación tumoral en los ganglios linfáticos antes de la cirugía. Finalmente, de aquellas que sí presentaban centinela positivo en la biopsia, 744 fueron randomizadas a cirugía, y 681 a radioterapia.

Como señala Rutgers, la tasa de recurrencias a los 5 años fue de 0,54 y 1,03 por ciento, respectivamente, y no hubo diferencia significativa entre los dos grupos de tratamiento en lo referente a supervivencia global (92,5 VS 93.3 por ciento).

Sin embargo, durante el primer año un 40 por ciento de las pacientes en el brazo de cirugía desarrolló linfedema, frente al 22 por ciento de la rama de radioterapia. Cuatro años más tarde, la diferencia es menor, pero sigue obteniendo ventaja la rama de radioterapia (28 frente a 14 por ciento).