Mar Barberà Barcelona | miércoles, 02 de septiembre de 2015 h |

Los resultados de las elecciones al Parlamento de Cataluña del pasado 27 de septiembre han dibujado un escenario político en el que impera la necesidad de pactos electorales, puesto que ningún partido ha conseguido la mayoría absoluta. Junts pel Sí (JxSí), el bloque independentista que agrupa Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y miembros de entidades soberanistas y culturales de la comunidad, ha conseguido 62 escaños; por lo tanto, se ha quedado a seis de obtener la mayoría absoluta. Este hecho obligaría a JxSí a pactar con la otra formación independentista, la Candidatura de Unidad Popular (CUP), que ha obtenido diez escaños al Parlamento, para formar gobierno. Salud es la principal partida del Gobierno de la Generalitat, con un 40 por ciento del presupuesto. La diversidad de propuestas en lo que a políticas sanitariasse refiere de ambas formaciones es considerable pero, aun así, coinciden en más de un aspecto.

JxSí garantiza que el sistema sanitario sea público, universal, equitativo y de calidad y destaca la necesidad de profundizar en la mejora de los instrumentos de gestión y evaluación basados en la transparencia y la independencia, así como también en la simplificación administrativa y burocrática. JxSí, por su parte, pretende extender los programas de diagnóstico rápido, puesto que no están todavía presentes en todo el territorio. En cuanto al personal sanitario, este partido prevé buscar fórmulas para la recuperación de las condiciones de trabajo y la participación en la gestión y organizazción de los centros.

La CUP aboga por un modelo sanitario universal, garantista y que no dependa del nivel de recursos económicos de la población. Como medida urgente, la formación destaca parar inmediatamente el que consideran “un creciente proceso de privatización del sistema sanitario”. El programa de la CUP ejemplifica esta privatización con los consorcios de Lleida y del Clínico, los Planes Funcionales de la comarca del Tarragonès y el Baix Penedès y elProyecto Cumbres de Girona. Aun así, también prevén parar el proyecto VIVO+, que pone al alcance de la investigación datos sanitarios de pacientes.

Este programa también destaca la necesidad que los centros de urgencias de atención primaria (CUAPs) permanezcan abiertos las 24h del día, todos los días del año. Este es un punto que JxSí no menciona en su programa electoral.

Similitudes

Tanto JxSí como la CUP quieren garantizar el derecho a la salud para toda la población, la universalidad y la equidad en el acceso, así como eliminar las barreras de acceso a la sanidad por las personas con menos recursos económicos y revertir las situaciones de exclusión sanitaria.

El otro punto del programa sanitario en el cual coinciden las dos formaciones es en la AP, puesto que el programa de la CUP sitúa la centralidad de la planificación en salud en la primaria. Por otro lado, uno de los objetivos de JxSí es construir un modelo sanitario basado en la integración de la atención social y sanitaria. La base para conseguir esta integración es la atención primaria, puesto que, según reza su programa, “la AP actúa como vertebradora de los diferentes niveles asistenciales y es capaz de afrontar los retos de enfermedades de larga duración y del envejecimiento de la población”.

En cuanto a las listas de espera, la CUP prevé implantar un plan de choque para reducirlas a la mitad, abriendo camas, servicios y quirófanos y ampliando la plantilla de profesionales. Entre las prioridades fijadas por JxSí, destaca la de intensificar acciones para la mejora de la gestión de las urgencias y las listas de espera.

La diferencia principal entre las dos formaciones independentistas es que JxSí habla de “complementar todas las funciones que hoy en día ya se ejercen” y la CUP habla de “cambiar” el sistema sanitario. Por lo tanto, JxSí estaría a favor de un modelo sanitario público-privado y la CUP de uno totalmente público.

En cuanto a los tratamientos, la CUP señala en su programa que prevé administrar los nuevos medicamentos a todas las personas afectadas por la hepatitis C, en cualquier de sus fases. El programa sanitario de JxSí no hace referencia a este punto en concreto pero sí que menciona la intención de designar los laboratorios que tienen que actuar como Centro Catalán de Epidemiología y trabajar en la prevención, el diagnóstico y tratamiento de enfermedades infecciosas.