EP/GM Madrid | miércoles, 12 de febrero de 2014 h |

Una investigación ha demostrado que los bebés prematuros son más propensos a tener niveles elevados de insulina al nacer y en la primera infancia, en comparación con los nacidos a término, un hallazgo que proporciona evidencia adicional de que el parto prematuro puede ser un factor de riesgo para la diabetes tipo 2, según un estudio publicado en la edición de este miércoles de la revista JAMA. En Estados Unidos, uno de cada nueve niños nacidos vivos son prematuros y uno de cada cinco bebés recién nacidos entre los afroamericanos son prematuros. “Cada vez hay más evidencia de que los eventos fetales y tempranos en la vida pueden dar lugar a alteraciones metabólicas permanentes, como la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico”, tal y como se puede leer en el artículo.

Eso sí, aunque los estudios disponibles en niños y adultos apoyan la hipótesis de que el nacimiento prematuro puede ocasionar alteraciones metabólicas adversas, no está claro si la asociación observada entre el nacimiento prematuro, la resistencia más tarde a la insulina y la diabetes tipo 2 se debe a alteraciones en el metabolismo de la insulina durante el periodo en el útero o en la primera infancia”, añade el artículo.

Guoying Wang, de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, y sus colegas probaron la hipótesis de que el nacimiento prematuro se asocia con niveles de insulina plasmática elevada (evidencia indirecta de resistencia a la insulina) al nacer que persisten en la primera infancia. El estudio incluyó a 1.358 niños, nacidos entre 1998 y 2010 y analizados desde 2005 hasta 2012. Los autores del trabajo midieron aleatoriamente los niveles de insulina en plasma en el nacimiento y en la primera infancia y encontraron que los niveles de insulina en plasma se relacionaron inversamente con la edad gestacional al nacer y en la primera infancia.

Los niveles promedio de insulina al nacer fueron de 9,2 mu IU/mL (microunidades internacionales por mililitro) en nacimientos a término (39 semanas) y 18,9 uUI/mL en nacimientos pretérmino temprano (menos de 34 semanas). En la primera infancia, los niveles de insulina en plasma fueron mayores en nacimientos pretérmino, prematuros tardíos y muy prematuros que en aquellos nacidos a término. “Estos resultados proporcionan evidencia adicional de que el parto prematuro (y, tal vez, el nacimiento antes de tiempo) pueden ser un factor de riesgo para el futuro desarrollo de la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2”, concluyen los autores.